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la ingnorancia es muy atrevida

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Insertado por Mendekutzailea en fecha May 26, 19102 at 18:40:11:

En respuesta a: Re: Historia de los vascos: Anguita es nombre vasco, osea moro, osea bereber insertado por El Arbol de Guernica en fecha November 01, 19101 at 09:17:59:

La verdad que me lo he pasado bomba leyendo las sandeces que algunos escriben para poder justificar lo que piesan. En fin, más les valdria que investigaran un poquetin y serían un poco más humildes.
El vascuence, euskara, o dicho en su forma coloquial, euskera, es hablado en los territorios de Alava, Baja Navarra, Guipúzcoa, Labourd, Navarra, Soule y Vizcaya. Fuera de las fronteras vascas se habla en pueblos fronterizos de Gascuña con la Baja Navarra, en las zonas fronterizas del Bearn (Biarno) con Soule (en el cantón de Olorón: Eskiula, Jeruntze, ...) y en la diáspora vasca. En total es hablado por más de setecientas mil personas.

Situación geográfica de los vascófonos>La antigüedad mínima del euskara está datada en 7.000 años. Según las últimas investigaciones, formaba parte de un antiguo grupo de lenguas de ámbito eurásico, que se extendían a lo largo de toda Europa y parte de Asia. El euskara guarda palabras culturales extendidas por todo el Mediterráneo por los difusores del neolítico agrícola (milenio IV a.C) y luego por las primeras civilizaciones de los metales (milenio III a.C.). El estudio de palabras obscuras existentes en lenguas románicas y en regiones especialmente conservadoras, como en los Alpes, así como en dialectos bereberes, recibe especial luz cuando se puede establecer conexión con alguna palabra vasca.

En el milenio II antes de Cristo, los pueblos indoeuropeos (de los que descienden los actuales latinos, germanos, eslavos, celtas, griegos, ... ), llegaron a Europa occidental procedentes de su nucleo original en las estepas del norte de Ucrania y Rusia, siendo motores de la expansión la adopción del caballo como animal de montura, o como algunos historiadores apuntan hoy, la subida del nivel del Mar Negro, cuando el Mediterráneo lo invadió y pasó de ser lago a mar. Una teoría más reciente considera que su nucleo original se encontraba en la península de Anatolia (la actual Turkia). Su asentamiento generalizado en Europa, dio lugar a que las lenguas y pueblos hermanos al vasco que existían a lo largo de todo el continente desaparecieran, conservándose unicamente de este antiguo grupo de lenguas el euskara y las lenguas caucásicas. Se sabe que a lo largo de Europa se hablaban lenguas hermanas al euskara, ya que hay topónimos muy arcáicos en zonas aisladas de los Alpes y otras zonas europeas que son muy conservadoras lingüísticamente, cuyo significado original se puede desentrañar utilizando la lengua vasca.

Situación lingüística de la península ibérica hace 2500 años según Tovar. El euskara está emparentado lejanamente con las lenguas caucásicas, en concreto con el georgiano, sobre todo desde un punto de vista gramatical. Esta relación no se encuentra totalmente demostrada, porque en la actualidad, carecemos de la lengua protocaucásica origen de las actuales lenguas del Cáucaso, para poder realizar una comparación exhaustiva con el euskara. Este origen común entre la lengua vasca y los idiomas caucásicos es muy remoto, tenemos que remontarnos a más de 10.000 años atrás y según las últimas investigaciones a más de 20.000 años. Se considera como correcta la hipótesis de que los protovascos en el magdaleniense, hace más de 13.000 años ya habitaban la zona pirenaica, una hipótesis basada en los restos arqueológicos encontrados en esta zona. Unos habitantes de los Pirineos cuya lengua era el euskara o mejor dicho, el protoeuskara, que dio lugar posteriormente a la familia de lenguas éuscaras, habladas por las siguientes tribus:

En lengua aquitana se habló en el sudoeste de Francia, al norte hasta el río Garona (Burdeos) y al sudeste hasta los Pirineos en el Valle de Arán, en Lleida. El geógrafo griego Estrabón diferenciaba netamente a los aquitanos de los galos del norte, mencionando precisamente sus lenguas como signo distintivo, al tiempo que apuntaba las similitudes aquitanas con los habitantes surpirenaicos. Hasta el siglo VII d.C. no fueron vasconizados. Del mestizaje de aquitanos, latinos y vascones surgiría el actual pueblo gascón y su lengua latina.
AquitanoEuskara Castellano
Iluni Ilun Oscuro
Nescato Neskato Muchacha
Bihox Bihotz Corazón
BaigorrixoIbai gorriRío Rojo
AnderexoAndere Señora
Sembe Seme Hijo

Autrigones: el idioma autrigón se habló desde el río Asón de Cantabria hasta el río Nervión en Bilbao y al sur hasta parte de Alava, La Rioja y Burgos.

Caristios: del río Nervión al oeste, hasta el río Deba en Gipuzkoa y al sur hasta parte de Alava. Se sabe que la lengua autrigona era muy similar a la lengua caristia. También se puede deducir por sus notables arcaísmos que eran los idiomas de tronco éuscaro que mayor afinidad poseían con el protoeuskara hablado más allá del magdaleniense. Unos arcaísmos que incluso hoy en día son patentes en el dialecto vizcaíno del euskara que surgió del mestizaje del autrigón y principalmente, del caristio medianamente romanizado con el euskara de los vascones de Navarra.

Extensión de las tribus vascas occidentales durante la época romana. Iacetanos: su lengua era hablada en la región habitada por esta etnia, su capital era Iaka (latín > Iaca; castellano > Jaca). Un topónimo que posee el sufijo -ka [ al igual que Oska (Huesca), otra ciudad iacetana ], que es muy común en la toponimia vasca (Gerni-ka, Munda-ka, Sondi-ka) y que significa poblado.

Várdulos: al oeste desde el río Deba en Gipuzkoa, hasta parte de Navarra y al sur hasta parte de Alava. Del mestizaje de várdulos y vascones surgiría el dialecto guipuzcoano del euskara.

Vascones: Fue la tribu en la que surgió el euskara. Los vascones ocupaban toda Navarra, Iparralde y parte de Alava, Gipuzkoa y la Rioja. Las ciudades de Kalagorri (latín > Calagurris; castellano > Calahorra; localidad riojana), Tutera (latín > tutela; castellano > Tudela; localidad de la ribera navarra) e Hiriona (latín > Pompaelo; euskara moderno > Iruñea; castellano > Pamplona; capital de Navarra) eran vasconas.

Unas lenguas de tronco éuscaro habladas por estas tribus que se convirtieron en una única lengua fruto de la conquista de los vascones de estas tribus:

Iacetanos: fueron conquistados por los vascones del siglo III a.C al II a.C.

Várdulos, Caristios y Autrigones: del siglo V d.C al VI d.C.

Aquitanos: del siglo VI d.C. al VII d.C.


Si bien el núcleo original del euskara se encuentra en lo que fue denominado por los romanos, Saltus Vasconum (la zona pirenaica de Navarra). A partir del siglo III a.C. fruto de las expansiones y conquistas vasconas a lo largo de diferentes siglos, nos encontramos con la situación lingüística del siglo XI d.C., en la cual el euskara es hablado desde parte de Cantabria al oeste, hasta parte de la provincia catalana de Lleida al este, mientras que al norte es hablado en parte de Aquitania y al sur, hasta gran parte de la Rioja, Burgos y Soria. Siendo el actual dialecto navarro y el euskara estándar o batua (unificado), dado que este último es basicamente dialecto navarro, los que mayor afinidad poseen con el euskara original de los vascones. Hoy en día la extensión de cada uno de los dialectos vascos, coincide exactamente con la extensión de las tribus vascas descrita por los geógrafos griegos hace más de dos mil años
Son dialectos vascos, el Bizkaiera (Vizcaíno), o también llamado Mendebaldekoa (occidental), dialecto que más hablantes posee y que es hablado en Bizkaia, desde el río Nervión al oeste, y al este, hasta una parte del oeste guipuzcoano fronterizo con Bizkaia, desde la costa cantábrica hasta Alava y al sur, en el norte de Alava.

El Gipuzkera (Guipuzcoano), también llamado Ertaldekoa (Central) o Erdialdekoa (Central), hablado en Gipuzkoa y extremo noroeste de Navarra.

El Nafarrera (Navarro) hablado en el norte de Navarra y parte nororiental de Gipuzkoa.

El Ekialdeko Nafarrera (Navarro Oriental) hablado en el noreste de Navarra.

Nafar-Lapurtera (Navarro-Labortano), hablado en Lapurdi, en la Baja Navarra y en zonas fronterizas de Gascuña.

Y finalmente, el Zuberera o Suletino hablado en Zuberoa y en el cantón bearnés (Gascuña) de Olorón. Estos dos últimos dialectos, son evoluciones medievales del navarro por influencia del gascón y en el caso del suletino, por influencia también de la lengua navarro-aragonesa.


El vascuence a lo largo de su historia, ha ido acumulando y ampliando léxico en función de los pueblos con los que contactaba, conservando estos términos, en la mayoría de los casos, tal y como se tomaron de dichos idiomas. Es muy significativo que palabras que se encuentran en jeroglíficos de las pirámides de Egipto, o en el habla de los tuaregs saharianos, puedan escucharse diariamente en el habla de cualquier vascoparlante. Hecho que ha podido surgir de la relación secular con un pueblo preindoeuropeo de presencia en la península más reciente que la vasca, los íberos. Un pueblo que tuvo contacto a través del Mediterráneo con diferentes pueblos de Africa y de Europa. A través de sus relaciones comerciales con éstos, adquirieron términos que posteriormente pasarían a formar parte del euskara fruto de la vecindad con los íberos.

La relación más estrecha se dio en la época preromana, concretamente en la zona norte de Catalunya, donde se podian encontrar tanto poblados de habla éuscara como íbera. Con el paso del tiempo, se dio un intercambio de léxico entre los dos idiomas de tal grado, que algunos lingüistas consideraron erroneamente que el euskara y el íbero eran el mismo idioma, una hipótesis falsa dado que la sintaxis y la gramática del íbero eran completamente diferentes a las vascas. Mientras los textos de la época romana en lengua aquitana (del mismo tronco lingüístico del euskara) han podido ser traducidos integramente gracias al euskara. Los textos en lengua íbera de la misma época, por el contrario, solamente han podido ser traducidos en un 7%. En función del vocabulario que por siglos de convivencia el euskara y el íbero se intercambiaron. Algunos lingüistas consideran que el íbero, el ligur, el etrusco, las lenguas caucásicas, el euskara y las lenguas preindoeuropeas que en general se hablaron en Europa antes de la expansión indoeuropea, formaban parte de un mismo grupo preindoeuropeo en un pasado remoto, hace decenas de miles de años. Este origen común tan alejado en el tiempo ocasionó, según ellos, la gran diferencia entre estos idiomas, que los convierte casi en irreconocibles como parte de un mismo grupo lingüístico:

Ibero Euskara Castellano
IliberrisHiriberriCiudad nueva
Nescato Neskato Muchacha
Gison Gizon Hombre


Salir (moneda)ZilarPlataArse(etar)[Bilbo](tar)Utilización de la misma desinencia para construir los gentilicios

El euskara, aunque nunca ha estado en contacto con los dialectos del bereber que se hablan en el Magreb, posee palabras similares a las de éstos, introducidas en el euskara a través del íbero o posiblemente, a través de pueblos nómadas de origen camítico que se hubiesen asentado en nuestra tierra en la época neolítica. Unos pueblos que con el paso del tiempo se hubiesen fundido con los de habla éuscara, quedando como testimonio de su existencia los vocablos que nos legaron. De esta forma se podría explicar la existencia de palabras bereberes, guanches (Canarias), somalíes, etíopes o del egipcio antiguo (son lenguas camíticas) en el euskara. Durante muchos años debido a este parecido entre palabras camíticas y éuscaras, existió la teoria vasco-bereber que consideraba al euskara emparentado con el bereber. Una teoría que fue desechada hace años dado que los parecidos entre los dos idiomas son unicamente de léxico o lexicográficos, mientras que sintáctica y gramaticalmente no tienen parecido alguno, aunque si se observan sobre todo en la articulación verbal, la utilización de algunas partículas muy similares, por lo que se considera más plausible, la teoría de una emigración en tiempos pretéritos de pueblos nómadas de origen camítico a zonas éuscaras, los cuales posteriormente, se fundirían con la población de habla éuscara que allí se encontraba.


Bereber Euskara castellano
Nekk Ni-Nik Yo
Akir Aker Macho Cabrío
Aña Ania-Anai Ania-Anai
Aste Asto Burro
Ism Izen Nombre
Ma ism-k? Zein duk hire izena? ¿Cuál es tu nombre (hombre)?

En el bereber al igual que en el euskara, al tutear, en el caso de que te dirijas a una mujer o a un hombre, se utiliza una partícula verbal diferente. En el caso masculino se utiliza la partícula -k tanto en el bereber como en el euskara.Ma ism-m?Zein dun hire izena?¿Cuál es tu nombre (mujer)? En bereber en el caso femenino se utiliza la partícula -m, mientras que en euskara se utiliza la partícula -n. El euskara parece ser que perdió hace siglos ya la tendencia de que las palabras terminaran en m, suavizándose y convirtiéndose en n. Por esta razón se explica que izen (nombre) no se pronuncie izem, muy similar a la forma bereber ism, y que la partícula verbal bereber -m se pronuncie en euskara moderno -n.AdarAdarEn bereber adar significa pie, pierna. Mientras que en euskara significa rama de árbol, cuerno o extremidad. Parece ser que este término en sus orígenes significó también extremidad tanto en bereber como en euskara.

El euskara posee prestamos poco numerosos de otros idiomas como el árabe, germano o celta. Estuvo en contacto con el celta desde el siglo VIII a.C. hasta los siglos II - V d.C. Son topónimos celtas las localidades de Lezama, Ultzama, Deba,... Estos son unos ejemplos de términos en lengua celta, germana y árabe que se han conservado hasta nuestros días en el euskara:


La lengua que sin duda influenció más al euskara fue la que llegó hace dos mil años a tierras del País Vasco, concretamente en el año 196 a.C., el latín. Influenció no sólo léxicamente, sino también gramatical y morfologicamente, muchas declinaciones y sufijos vascos tienen origen latino y proceden de declinaciones, sufijos o preposiciones latinas:

La preposición latina A da lugar a la declinación vasca -(r)A; etxera (a la casa), hirira (a la ciudad).

El sufijo -cus latino (tecnicus, logicus), da lugar a la declinación -ko vasca; etxeko (de la casa), haraneko (del valle).

El sufijo -dus (calidus, frigidus) da lugar al sufijo vasco -dun, que da lugar a palabras como euskaldun (persona poseedora de la capacidad de hablar euskara) o bizardun (persona poseedora de barba).

Influenció también de una forma considerable en el aspecto verbal, de hecho todavía no se sabe a ciencia cierta como se conjugaban los verbos en euskara antes de la llegada del latín. Una de las investigaciones llevadas a cabo por los estudiosos en filología histórica que están desarrollando el protoeuskara, es saber cómo se conjugaban los verbos antes de la llegada de los romanos, dado que por ejemplo, algo tan básico para la conjugación verbal vasca como el morfema perfectivo -tu, proviene del participio latino -tus: en vasco he cogido se dice hartu dut; me he metido, sartu naiz, ...

El dialecto vasco que tiene más influencia latina es el vizcaíno, debido a que las tribus caristia y autrigona que habitaban la zona en la que actualmente se habla este dialecto, fueron medianamente romanizadas. Esta romanización de estas tribus fue atenuada posteriormente a través de la conquista de los vascones de Navarra (a partir del siglo V d.C.), que poseían una escasa o nula romanización. Del mestizaje del autrigón y principalmente, del caristio medianamente romanizado y de la lengua de los vascones, el euskara, surgiría el actual dialecto vizcaíno.


Latín Euskara Castellano
Pax-Pacem Bake Paz
Cella-Cellam Gela Habitación
Lex-Legem Lege Ley
Tabula-Tabulam Taula Tabla
Rex-Regem Errege Rey
Gonna-Gonnam Gona Falda
Adventum Abendua Diciembre
Verbum-Verbam Berba(vizcaíno) Palabra
Martis Dies Martitzena(vizcaíno)Martes
Sabbatu Zapatu (vizcaíno)Sábado
Domenica Domeka (vizcaíno) Domingo

En el siglo XI en el Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla (Done Miliaga Kukula) en La Rioja, encontramos los primeros textos tanto en euskara como en lengua navarro-aragonesa, las Glosas Emilianenses. Unas glosas que servían para la comprensión de textos en latín y quizá para acercarlos al pueblo que desconocía el latín usado todavía por los clérigos. Uno o varios copistas anónimos escriben una serie de anotaciones en latín, romance navarro-aragonés y euskara que comentan o glosan las partes más difíciles de entender.

"(...) Si uero, quod Deus non patiatur [non quieti] et mala opera exercimus [nos sificieremus] et plus pro carnis luxuria quam pro salute anime laboramus, timeo ne quando boni christiani cum angelis acceperint uitam eternam nos, quod absit, precipitemur [guec ajutuezdugu]* [nos non kaigamus] jngeenna (...)"

(*) guec ajutuezdugu: nosotros no tenemos ayuda.


Primeramente, lo que más dañó al euskara, fue que la población euskaldun (vascoparlante) a lo largo de la historia no ha tenido una entidad política que la uniera y que tuviera como lengua oficial el euskara. Esta unidad política de la población vascoparlante desde parte de Cantabria hasta Catalunya, fue efímera y sólo existió en el siglo XI, bajo el reinado del rey de Pamplona Antso Gartzez III. Haundia (Sancho Garcés III el Mayor) y aunque el euskara era la lengua hablada por la mayoría (la población de habla latina en la zona pirenaica era muy minoritaria), la lengua oficial no fue el euskara, sino el latín y la lengua navarro-aragonesa, siguiendo los usos de la época de utilizar lenguas latinas para redactar los textos oficiales. En el siglo X hubo otra unidad política de la población vascoparlante al otro lado de los Pirineos, el Ducado de Vasconia (actual Gascuña), que abarcó gran parte del suroeste francés, pero en este caso también, se utilizó el latín o la lengua latina autóctona, el gascón, y nunca el euskara.

Extensión del euskara en el siglo XIII.
El segundo factor que debilitó al euskara, fue el desmembramiento del Ducado de Vasconia a finales del siglo X y por otro lado, la división del Reino de Pamplona por parte del rey Sancho Garcés III el Mayor, yendo en contra de la ley vascona de sucesión, surgiendo de esta manera los reinos de Castilla y Aragón, que anteriormente habían sido condados. Si bien en sus orígenes, en el siglo XI, la mayor parte de la población castellana y aragonesa, así como sus primeros reyes fueron euskaldunes. Al avanzar hacia el sur la reconquista, más y más población mozárabe y por lo tanto latina, fue añadiéndose. Quedando el euskara desplazado gradualmente como vehículo de comunicación cotidiano en esos reinos.

Pérdida del euskara en Álava.
Considerándose a partir de los siglos XIV y XV, tanto en Castilla, como en Aragón, como una lengua propia del Reino de Navarra, como algo que había quedado de la dominación navarra de esas tierras. A parte que en aquellas épocas, el euskara, fue considerado por el cristianismo, como una lengua bárbara y pagana. Lengua y cultura latinas eran sinónimos de cristiandad, dado que la mayor parte de la población euskaldun era pagana. A medida que avanzaban las lenguas y culturas latinas, avanzaba el cristianismo. Todo estaba en contra del euskara. Es muy significativo que en la Edad Media a partir del siglo XIV, tanto en Castilla como en Aragón se prohibiera lo judío, lo árabe y lo éuscaro, ya que representaban la religión hebrea, la islámica y la antigua religión pagana de Mari (1), que era la que procesaban mayoritariamente los euskaldunes


(1) Mari, Maia o Ama-Lur (madre tierra) era la diosa suprema de la antigua religión vasca, su símbolo cósmico era el sol, y su representación gráfica, el disco solar llamado lauburu (laubúru, tetracéfalo). Los discos solares con alguna que otra modificación, pueden encontrarse en todas las culturas euroasiáticas antiguas, desde la península ibérica hasta Alaska. Es común ver en las lápidas de los cementerios del País Vasco, que en lugar de utilizarse cruces cristianas, se siga con la costumbre de esculpir en las lápidas la cruz vasca, el lauburu, siguiendo de esta forma el rito antiguo de la religión de Mari.

Esta religión, contaba con una trinidad integrada por Mari y sus dos hijos Atarrabi (la representación del bien) y Mikelats (la representación del mal), de los que surgían el resto de númenes y espíritus tanto benébolos como malébolos.

La cosmogonía vasca estaba dividida entre dos mundos, el mundo de los del día (egunekoak) o el de los vivos y el mundo de los de la noche (gauekoak) o el de los muertos. Para los antiguos vascos el significado de la muerte no era tan lúgubre como puede resultar viéndolo desde la perspectiva occidental actual. Al morirse una persona, simplemente, pasaba a formar parte de un estado existencial diferente. Se decía en aquellos tiempos que, "Eguna egunekoentzat [ el día para los del día (los vivos) ] eta gaua gauekoentzat [ y la noche para los de la noche (los muertos) ] ". El espíritu Gaueko [ (espíritu guardián) de la noche] era el encargado de velar por esta norma aceptada por los antiguos vascos, ya que si algún vasco merodeaba por la noche, era arrebatado de los vivos por este espíritu y pasaba a formar parte del mundo de los de la noche (los muertos).

La religión vasca poseía unas normas de conducta sobre lo que es el bien y el mal, que debían ser cumplidas estrictamente por los vascos. También existía en esta religión un cielo y un infierno, aunque era diferente a la concepción del cielo y del infierno de las religiones judeo-cristianas. Cuando una persona fallecía, pasaba a formar parte de los de la noche. En la oscuridad, era guiado por la luna, que en euskara se dice ilargi (significa luz de los muertos), por un sendero que le llevaría hasta la gruta o cueva de Mari, donde viviría con ella y con todos sus antepasados eternamente, en paz, felicidad y abundancia. Este era el concepto del cielo para los antiguos vascos. Pero aquella persona que no hubiese obrado en el mundo de los vivos, según las enseñanzas de Mari y hubiese hecho el mal al prójimo. Aunque la luna le iluminase en su camino, estaría vagando y vagando eternamente, en la oscuridad, hasta poder encontrar el sendero que le llevase hasta la cueva de Mari. Este era el concepto de purgatorio (estar vagando durante un tiempo buscando el sendero correcto) y el infierno (vagar eternamente en la noche sin encontrar el camino). Como se puede observar, es una religión de claro origen prehistórico, dado que considera a la cueva como zona de paz, acogedora y protectora, el mejor sitio en donde vivir eternamente. Una creencia que proviene de un pasado remoto, en el que los protovascos en las glaciaciones, tuvieron que guarecerse en las cuevas para evitar las frías temperaturas y de esta forma poder sobrevivir. Un miedo a vagar en la oscuridad (el infierno y el purgatorio) que tiene su origen en las frías noches glaciales, ya que todo aquel que no encontrase en el anochecer el sendero hacia la cueva en donde moraba la tribu, moriría de frío. Una lucha por la supervivencia que quedó plasmada en la religión vasca, aunque los vascos hacía miles de años que ya no necesitaban guarecerse en las cuevas para poder sobrevivir del frío glacial.

Esta religión poseía unas normas de actuar en la vida muy similares a las cristianas, por lo que fue muy fácil dar el paso de la religión vasca al cristianismo. Sólo se tuvo que adaptar la trinidad, dioses y espíritus vascos a la trinidad y santos cristianos. Hoy es el día que a la Virgen María en euskara se le llama Andra Mari (Señora Mari) que era el nombre con el que era llamada la diosa Mari. Gracias al parecido entre los nombres, el culto a la diosa Mari pasó a ser también, un culto a la Virgen María. Todas las vírgenes que existen en el País Vasco, así como sus iglesias, eran antiguas zonas de culto a esa divinidad. Lo mismo ocurrió con los santos cristianos, por ejemplo, el culto a Argia (la luz) pasó a ser un culto a Santa Clara, llamada en euskara Deun Argia (Santa Luz). A medida que avanzaban las lenguas y culturas latinas, iba desapareciendo la religión de Mari e iba extendiéndose el cristianismo. Esta religión se perdió definitivamente en el siglo XVII, cuando las sorginas (sortu -> nacer + gina -> hacedora; hacedora de nacimientos, matrona) que eran similares a los druidas celtas y eran las encargadas de las zonas de culto, de hacer las ceremonias, de sanar a la gente a través de hierbas y de traer al mundo a los niños, fueron acusadas de brujería por la Inquisición. Vascos que procesaban la religión de Mari y no la cristiana, así como cientos de sorginas, fueron acusados de brujería, siendo posteriormente quemados. A partir de entonces la palabra sorgina que significaba en euskara antiguo matrona, pasó a significar bruja. La existencia de la antigua religión, se ha conservado hasta nuestros días, a través de la transmisión oral, de generación en generación, a través de parábolas y cuentos imbuidos en las antiguas creencias que los abuelos contaban a sus hijos y sus nietos.

El tercer factor, las grandes hambrunas de los siglos XVIII - XIX que obligó a gran parte de la población euskaldun (la más pobre de la sociedad), a emigrar hacia las Américas. Lo que ocasionó que por el ejemplo, el euskara que seguía siendo la lengua mayoritaria en Navarra, perdiese terreno a marchas forzadas.

Pérdida del euskara en Navarra>
El cuarto factor que debilitó al euskara, es la baja estima que tenía la sociedad en general y el euskaldun en particular, de la lengua vasca. Considerándola rural, inculta, bárbara con respecto a las lenguas y culturas latinas. El euskara era considerado por todos como "rudem et barbaram linguam, cultum abhorrentem" (lengua tosca y bárbara, incapaz de cultivo). Algo que empujaba al euskaldun a renegar de la lengua y cultura vascas. Dado que siempre se utilizaron las diferentes lenguas latinas que rodeaban a los euskaldunes para escribir (navarro-aragonés, gascón, castellano y francés). Se utilizaron todas, menos el euskara. El euskara era vehículo de cultura tradicional y rural vasca, mientras que el castellano o el francés eran vehículos de cultura occidental, de la cultura de las ciencias y de las artes. No es extraño ver que por ejemplo el insigne Unamuno que era euskaldun, dijera la frase: "Lo mejor que podría aportar el vascuence a la humanidad es desaparecer". La burguesía euskaldun siempre se avergonzó y rechazó el euskara, considerándolo una lengua del "vulgo", abrazando el castellano como lengua culta. Lo que le quitó más prestigio y agudizó a partir del siglo pasado la pérdida del euskara. Al contrario que en Catalunya que la burguesía catalana, nunca renegó del catalán y siguió hablándolo.


bueno haber que tipo de majina es esta espero que no cesuren la opinión de los que no piesan como los ellos



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