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La Historia del Pais Vasco según los vascos y según las crónicas antiguas.
Insertado por Iñigo Arista en fecha July 27, 19101 at 17:46:50:
En respuesta a: no teneis ni idea insertado por jorge en fecha July 05, 19101 at 11:23:57:
Ningún investigador cree hoy en el supuesto origen misterioso de
la lengua y etnia vasca y todas las crónicas de la historia demuestran
que aquellos hombres a quienes los celtas pusieron el nombre de vascones (
barscunes ) que en lengua celta significa los de las cumbres o monterizos (de
'bars' : arriba y 'cun' : cuna, estirpe) y a quienes los romanos describieron
como guerreros salvajes de razas varias y de lengua y
costumbres diferentes en todo a los pueblos celtas de la zona (77 a 74
aC), no eran pobladores autóctonos del territorio que hoy se denomina '
Pais Vasco ', sino que entraron en España con las invasiones
púnicas que abandonaron a Anibal Barca (219 aC) cuando al atravesar los
Pirineos conocieron que los llevaban a luchar contra Roma.
Es inexplicable
que los nacionalistas vascos, que han dedicado tanto tiempo y esfuerzo a
desentrañar su pasado y a reconstruir su historia, no hayan dado ninguna
explicación sobre el destino de aquellas tropas que huyeron en
desbandada precisamente en el lugar donde años después situaron
los romanos a los vascones. La ignorancia del suceso resulta especialmente
sospechosa teniendo en cuenta que es la única explicación de la
presencia de los vascones en aquella zona, de los saqueos continuos que a
partir de entonces empezaron a sufrir las ciudades celtíberas de
aquellos solares, que persistieron hasta bien entrado el SXIV, y de la
invariable colaboración posterior de los vascones con todas las tropas
bereberes que llegaron hasta allí, como las sarracenas de Muza y
Marsile.
El rastro descrito a partir de las crónicas de Tito Livio
(Padua, 59 aC- Roma, 17 dC, XXI 1,2,3,4-24), Polibio ( 203- 120 aC,
III,33,34,35) y Estrabón (Amaseia, 14 - 21 dC ), Ptolomeo (S II dC), de
Marco Poncio Catón ( S II aC ), así como las restantes
crónicas y restos arqueológicos, hace coincidente la presencia de
aquellos hombres, con la llegada a Hispania de los bereberes libiofenicios y
tingitanos de Mauritania, que entraron con las invasiones punicas replegandose
en las areas inexpugnables de montaña, de ahi sus denominaciones de
barscunes, montañeses o monterizos. En el caso concreto de los vascones,
su instalación en las cumbres navarras y aquitanas, coincide con el
itinerario de la marcha de las tropas bereberes de Aníbal, antiguos
mercenarios de los faraones de Egipto, en su famosa expedición a la
península itálica a través de los Alpes, de las que
desertaron al menos 20.000 hombres al cruzar los Pirineos en abril o mayo de
218 aC, al correrse la voz de que los dirigía contra Roma. Segun relata
Polibio, autor casi coetáneo: "Asdrubal toma rumbo hacia los pirineos y
hacia los galos que vivian alli" (Polibio X 39, 7 a 9, 40, 1 y 2, Batalla de
Baecula -Jaen-) . Fué precisamente allí donde hacia el año
77 aC situaron los romanos por primera vez a estos grupos humanos a los que se
dió el nombre de vascones por cobijarse en lo alto de las
montañas. Asdrubal partió en auxilio de Aníbal,
probablemente siguiendo la misma ruta, el año 208 aC. En torno al
año 195 aC, el cónsul romano Marco Poncio Catón escribio
que el rio Ebro tenía su nacimiento en el pais de los cántabros y
no hacia mencion alguna a la existencia de vascones. De acuerdo con Polibio y
Livio, Aníbal había partido con 90.000 hombres, más 12.000
de caballería, y cuando cruzó los Pirineos solo le
acompañaban 40.000. En la avanzada época romana, según el
texto de Ptolomeo, los vascones ocupaban por la parte del Ebro aproximadamente
las areas de montaña de la actual Navarra hasta la región de Jaca
o Iaca, ciudad de los Iacetanos o Jacetanos habitantes de los valles
pirenaicos, aunque el último testimonio de los iacetanos en Jaca lo da
Estrabón, basado en Timágenes escritor de la época de
Augusto, por lo tanto reproduciendo un estado de cosas del tiempo de las
guerras cántabras, de cuyas crónicas Estrabón se refiriere
a las campañas de Sertorio citando a los iacetanos como pueblo
independiente de los vascones, por lo que este cambio sobrevenido entre
Estrabon y Ptolomeo parece indicar que fué entonces cuando los vascones
invadieron las tierras de los jacetanos del area Aquitana. Antes de
Estrabón en ninguna parte se menciona a los vascones hasta que son
citados por primera vez en Tito Livio (17 dC, fragmento del libro 91) en
referencia tambien a las campañas de Sertorio, entre el año 77 y
el 74 aC, situándolos cerca de Calagurris (La celtíbera
Kalakorikos, hoy Calahorra) en la región de los berones, donde Sertorio
acampó con sus ejercitos después de haber recorrido el Ebro por
Bursada, Cascantum y Gracchuris hasta Calagurris. Debió por tanto ser en
estas fechas cuando, desechas las fuerzas cartaginesas, parte de los vascos
desertaron de los suyos pasando al servicio del ejercito romano para poder
subsistir, mientras el resto se mantenía en el bandidaje ocupando
poblaciones escasamente defendidas y buscando refugio en las montañas.
De esta nueva desercion podría ser testigo la forma barscunes que
aparece en una moneda de una ceca de ignorada localización que L.
Pericot 3, J. Caro Baroja y A. Tovar atribuyen a los vascos, en contradiccion
con la lengua y alfabeto de la moneda, claramente celtíbero. Se trata de
una monetacion para el pago de servicios como hacían normalmente los
romanos ampliamente imitada por otras cecas celticas como la de los "Galli
Ambiani y los celtoligures de Segusium y a su vez iguales a las griegas de
Massalia (Marseille).
Schulten destaca que la ciudad Calagurris (que atribuye a los vascones corrigiendo a Plutarco que la atribuye a los vacceos), estaba entonces adherida al partido de Sertorio, mientras que los territorios supuestamente vascones soportaban al de Pompeyo, lo que pone en evidencia la falta de ciudades y de limites estables adjudicables a los vascones. Pero lo mas destacable de este pueblo es su total ausencia en todas las sublevaciones de los pueblos del Ebro, pues en ninguna de ellas son mencionados los vascones y sin embargo si eran citados los cartagineses o punicos y las ciudades celtíberas ocupadas por aquellos y por ello presentadas como "aliadas" de los cartagineses; Ninguna de las fuentes que citan a los vascos se remonta mas alla del Siglo I a.C. ni las posteriores se refieren a sucesos anteriores al año 74 a.C. La mencion mas antigua proviene de la gerra Sertoriana en el fragmento 91 de Livio que narra las campañas del 76, y aun en la misma guerra sertoriana, tampoco aparecen vascones como combatientes, a pesar de la supuesta amistad entre vascones y Pompeyo que sostienen las versiones históricas oficiales, por lo que el caso de Calagurris, ciudad tan próxima a las celtibéricas del Ebro (Borja, Cascante, Cortes) representa un caso semejante al de los iacetanos, el de haber sido una mas de las ciudades temporalmente tomadas por las razias púnicas, pues el texto de Livio no atribuye Calagurris (Calahorra) a los vascones sino a los celtíberos, y que como otros territorios y ciudades tomadas por los cartagineses, se verán despues atribuidas a los vascones, así ocurrió primero con la Calagurris de los Berones, después la Jaca de los Iacetanos y finalmente los territorios de los Suessetanos, todos ellos antes solidos aliados de Roma que despues aparecen como enemigos de Roma y aliados de cartago, y que finalmente figuran atribuidos a los vascones. En el caso de los jacetanos, dejaron a partir de entonces 184 aC de ser mencionados como pueblo, en el período entre Catón y Graco.
Así pues, tampoco parece tan claro que los vascones apoyaran a Cneo Pompeyo de manera decidida. Si, como dice la historiografia oficial, los vascones fueron fieles a Pompeyo y por eso le dedicaron una de sus ciudades y recibieron como premio ciudades y territorios, sería de esperar que en la guerra de Pompeyo contra César tomaran partido por el primero. Sin embargo, no solo no sucede esto sino que existe un silencio total sobre los vascones durante esta guerra civil. Este silencio se hace especialmente patente en César ya que al nombrar los diferentes pueblos que apoyaron a uno y a otro bando en las campañas hispánicas cita a lusitanos, celtíberos, cántabros y todos los bárbaros que habitan la costa del Océano del lado pompeyano (B.C. I 38) y a galos, aquitanos y montañeses que limitan con la provincia de la Galia entre los suyos (B.C. I 39) así como más adelante a los oscenses, calagurritanos, tarraconenses, iacetanos, ausetanos e ilurgavonenses. (B.C. I 60) y esos calagurritanos no serían otros que los fibularenses, pues sabemos por el texto de César que los oscenses y los calagurritanos que eran tributarios de los oscenses envían legados a César y le prometen obediencia (B.C. I 60) y por Plinio (H.N. III 24) que además de la Calagurris Nassica, junto al Ebro, existe también una Calagurris Fibularense, por lo que nos quedamos sin evidencias que nos digan algo de los vascones durante esta guerra civil, siendo los vascones prácticamente los únicos de su supuesta región que no aparecen entre los efectivos ni de César ni de Pompeyo. Para bien o para mal y por la razón que sea, al igual que ocurre con el silencio que encontramos en lo concerniente a los vascones durante la guerra contra los celtíberos, los historiadores no parecen haberse interesado en plantear hipótesis que aplaquen la ausencia de referencias a los vascones en la guerra entre César y Pompeyo, y muy al contrario, se empeñan en sostener tésis, en contradicción con las fuentes, o corrigiendolas, como en el caso de Plutarco (XXI) que dijo que Pompeyo acampó entre los Vacceos y donde Plutarco dice Vacceos estos historiadores ponen Vascos para "ajustar" las fuentes a su particular "historia". Por lo demás tambien hay constancia segura de que Calagurris apoyó a Sertorio hasta el último momento, así que lo lógico será concluir que la población no fué la misma en todo momento o que estaba dividida en dos bandos.
Tambien desde estos mismos datos, la tésis que sale apuntalada sigue siendo la misma; con independencia de las sublevaciones celtiberas contra los abusos de algúnos régulos romanos, que las hubo, y de los enfrentamientos entre seguidores de Sertorio o Pompeyo, que tambien los hubo, los vascones no eran otro pueblo que los púnicos que invadieron las tierras de Berones, Jacetanos y Suessetanos, primero la ciudad de Jaca como acredita la expedición de Catón contra esta ciudad de la zona aquitana, a la que atacó con ayuda de los suessetanos, y después las de estos últimos que siguieron igual suerte que los iacetanos. Se ha venido sosteniendo tambien que las invasiones punicas atravesaron el Pirineo bordeando el Mediterraneo, pero lo que relata Tito Livio es que en la region de los edetanos, la antigua Etovisa (ahora Benifazá) las tropas de Anibal se dividieron para pasar el Ebro, una parte se dirigió por la costa, otra por la región de los ilerketes o ilergetes y la otra hacia la Galia Aquitana. Tambien este dato, junto a la falta de ciudades y solares estables y delimitados atribuibles a los vascones en aquella época, es confirmado por los autores modernos que los situan en lugares tan distantes como la región de Sangüesa (Masdeu) o Tarragona (donde Schulten los identifica con los cosetanos), esto es, en toda el area donde se había producido el paso y la masiva desbandada de las tropas púnicas de Anibal y Asdrúbal, atribuida en la antiguedad a los cantabros.
Finalizadas las guerras contra los punicos en Hispania, los vascones que no fueron muertos, pasaron a servir en las filas romanas o huyeron a la marginacion en las montañas o quedaron como siervos, hasta que a finales del Siglo XIII los reyes hispanos comenzaron a autorizar la fundación de nuevas villas y pueblos bajo el gobierno de los señoríos y mayorazgos castellanos, navarros y aragoneses, reconociendo a los vascos fuero de ciudadanos libres pero con derechos limitados. Pero ya en el año 89 a.C. en la zona supuestamente vascona, los jinetes de los distintos clanes relacionados en la placa commemorativa que formaban la Turma Salluitana reclutada en la ciudad celtibera de Salduie (hoy Zaragoza) se identificaban como españoles en el Bronce de Ascoli, literalmente: " EQUITES. HISPANOS .CEIVES " (Caballería de Españoles Libres). Situaciones similares debieron producirse en otros puntos de Europa aunque en una proporción muy inferior, así parece indicarlo el caso de los Eburones (Los del Tejo) en la Galia germánica (Belgica) pues debieron estar sometidos a un pacto de fuerza o pacto-secuestro similar al que impusieron los cartagineses a suasetanos, iacetanos y probablemente a los numantinos, pues el año 53 aC. según narra Cesar (De Bello Gallico, VI,31,5) se encontraban gobernados la mitad de ellos por Ambiórike y la otra mitad por un tal Catuvolco que a la llegada de las tropas de Cesar, se suicidó con una infusión de tejo viéndose incapaz de afrontar el combate o la huída despues de lanzar contra Ambiórike toda suerte de maldiciones por haber propiciado el ataque romano; no solo lo anómalo que resulta entre los celtas que un mismo pueblo tuviera dos reyes, sino que la suerte de los enemigos tras la llegada de las defensas romanas fué idéntica a la que sufrieron los cartagineses en Hispania una vez liberadas las poblaciones celtas que habían ocupado: los que no conseguían huir eran ejecutados o vendidos como esclavos, pero además en este caso, los huídos del bando de Catuvolco regresaron precisamente a la misma zona del territorio cántabro donde casi siglo y medio antes se habian refugiado las tropas púnicas desgajadas del ejercito de Asdrúbal.
A finales del Siglo I aC , los poenos o fenicios ya se habian extendido en agrupaciones mas o menos numerosas por toda el area cantábrica, haciendo continuas correrias sobre sus poblaciones, desde sus refugios de montaña, de ahí su nombre (barscunes en celta o montañeses en latin), provocándo las llamadas Guerras Cántabras, última fase de la guerra contra estas invasiones orientales en Europa, que en Hispania comenzaron el año 29 antes de Cristo durante el reinado de Augusto y concluyeron el 19 antes de Cristo en las regiones de los Galaicos, Astures y Cántabros. Las fuentes clásicas que se refieren a estas guerras proceden de Floro, Dion Casio y Orosio, que toman los hechos del historiador Tito Livio coetáneo de las guerras. Dion Casio habla de estas guerras en el libro 53, (con alguna breve mención en el 54) en tanto que en el libro 56, ponderando la clemencia de Augusto, dá cuenta de los continuos saqueos perpetrados sobre tierras cántabras por el bandido vasco Corocotta al frente de su cuadrilla, por cuya captura se llegó a ofrecer una importante recompensa en tiempos del Emperador Augusto. La referencia que hace Dión Casio de Corocotta es "tina lestés en Iberíai", esto es, "un tal Corocotta, ladrón en Iberia". El hecho de que las crónicas situaran las operaciones de saqueo de estas bandas en tierras cántabras, llevó a los historiadores posteriores a suponer cántabro al personaje, forjándose en torno a él una leyenda; Pero lo cierto es que las crónicas romanas nunca confundieron a los cántabros con los vascos, a los que siempre distinguieron de aquellos con el nombre de montañeses, o monterizos en latin o barscunes en celta. El nombre Corocotta es púnico procedente de la raiz kur que en lengua líbica (curucuta) denomina a la hiena; en vasco actual txa-kur, za-kur es perro; es nombre presente desde Etiopia hasta la India (Kurkuta, Kurkutta o Korkuta), tal como se expone en los estudios de Schuchardt y Schulten (Numantia) y Garcia Bellido (La Peninsula Ibérica en los Comienzos de su Historia). El hecho de que el nombre del personaje fuera libio y que la hiena era un animal inexistente en España desde el Holoceno y existente únicamente en tierras africanas (y asiáticas), donde era además un animal particularmente respetado (divinidad en Egipto), acredita por un lado que las actuales provincias vascas eran entonces solar de los cántabros que habitaban sus valles y que dieron el apodo de vascos a aquellos invasores extranjeros que encontraron refugio en las montañas, y por otro, dada la indiscutida celticidad de los cántabros plenamente acreditada en su legado y descritos como celtas por las crónicas griegas y romanas de todas las épocas, es evidente que la presencia de bandas líbicas como la de Curucutta en aquellas latitudes debía proceder sin duda de las tropas berberiscas procedentes de la descomposición de las invasiones púnicas dispersadas por la península ibérica, que esporádicamente siguieron atacando en bandadas las ciudades fortificadas celtíberas, o se hacian fuertes en su interior, tomando como rehenes a sus habitantes, como ocurrió con Numancia. Y a la inversa, prueba tambien de la procedencia líbica, púnica o berebere de los vascos, es el hecho de que carecen de palabras propias para designar conceptos tan característicos de las zonas que ocuparon como oso o haya, por ser inexistentes en sus tierras de procedencia, por esta razón, para denominar al oso utilizan el prestamo hispano del antíguo nombre celtíbero del oso: artkos (griego arktos, como artico forma adjetivada de oso) que pronuncian hartza y para denominar al haya utilizan la antígua palabra española fago (gallego faia, latin fagus, griego phegos). Existió otro Corocuta, un Tutilio(rum) ser(vus) en Hispania, en Emerita. CIL II 550 (Mérida) que era esclavo -ser(vus)- mientras que su madre Tutilia Alb[---] era libre en el momento de la inscripción, apunta claramente al origen africano o al menos, no hispano del personaje. Ramírez Sadaba indica que el nombre de la madre sería uno de los muchos Albuia, Albura, Albicia, Albonia, de origen hispanocelta. Lo cierto es que el único paralelo real de Curucutta (AE 1996, 1708) es africano, comenzando por el propio del híbrido de hiena, y existen allí en varias otras formas, como en la Cottia Biri/hut de Bordj M'Raou (CIL VIII, 16768). La confusión o identificacion entre cántabros y vascos ha sido propiciada por los vascos porque convenia y era necesaria para avalar su reivindicado autoctonismo en el actualmente denominado Pais Vasco.
Precisamente el bandidaje como forma de vida regular, la crueldad y falta de freno a la hora de perpetrar los sanguinarios saqueos descritos contra el pueblo cántabro, y el caracter tramposo y falsario que dió origen a la expresion " punica fides " que los romanos tanto detestaban, como sinonimo de la poca credibilidad que ofrecian los cartagos habituados a violar los pactos, acredita tanto su condición de extranjeros como que su presencia en la zona no podía ser muy antigua, dadas tales condiciones de vida sin solar ni recursos propios.
Hasta el siglo XX podían identificarse los restos de estos enclaves bereberes todavia sin asimilar plenamente en la sociedad española aunque racialmente ya muy mezclados con ella, unos de procedencia directa de las invasiones punicas y otros procedentes de los asentamientos vascones, principal fuente de estas emigraciones hacia otros puntos de España y America; Entre ellos se encuentran los Maragatos, Vaqueiros, Pasiegos y Chuetas, que junto a los Gitanos fueron considerados los " pueblos malditos " incluso en documentos del Vaticano. Aunque tambien suele incluirse a los Agotes entre los considerados 'pueblos malditos', la marginación de los Agotes o Cagotes (Acotados) no era racial como la de los anteriores, pues eran autóctonos españoles cuyo confinamiento en areas acotadas era debido a padecer enfermedad contagiosa, fundamentalmente, la lepra, denominada 'gafedad' en la Edad Media, por ello tambien se les conocia como gafos o gafetos (gafados); precisamente para evitar el contagio los Agotes tenían que hacer sonar una campanilla para avisar de su presencia, por el mismo motivo no pasaban por la pila de agua bendita, solían tener una propia, el monaguillo descendía a recibir su ofrenda, que se apartaba de las demás y se les daba la paz con el portapaz puesto al revés y cubierto con un paño. Pío Baroja describe a los agotes del area navarra de Baztán en su libro ' Las horas solitarias ' como sigue: "grandes ojos azules o verdes claros, algo oblícuos. Cráneo branquicéfalo, tez blanca, pálida y pelo castaño o rubio; no se parece en nada al vasco clásico"; los vascos llamaban a los Agotes: Christiaas, Chiristinos o Guristinos de donde viene el apodo Guiri. Otros lugares acotados en el resto de España fueron: Las Hurdes, Las Batuecas, la Cova dels Cagots de Morella en Castellón , etc.; tambien en Francia: la Fuente de los Cagots de Nay en Béarn; en Gales eran los Caeths, Cailluands o Colliberts. Los descendientes de los Cagots mantuvieron su segregacion durante siglos alimentada y mantenida por la leyenda y la miseria consecuencia de la misma marginación, pero a partir del S XVI empezaron a destacar en oficios como personas muy laboriosas, habiles y económicas en profesiones mecanicas, canteria, construccion y musica; un agote destacado fué Dufresne, administrador de Bonaparte, al que el emperador dedicó un busto en la Sala del Tesoro Público. Estas poblaciones autóctonas gracias a su aislamiento mantuvieron los rasgos etnicos de los primitivos españoles hasta bien entrado el S XIX cuando todavía se continuaba enviando expósitos a Las Hurdes y las Batuecas. Ademas de los rasgos etnicos, tambien compartian hurdanos y baztaneses el bocio como enfermedad endémica, y su caracter alegre y musical, cualquier excusa era buena para poder celebrar al son de la gaita y el tamboril. Se ha tratado de explicar la tez blanca, ojos azules y pelo rubio de los hurdanos, con el mismo razonamiento que los autores vascos dieron de los agotes, a quienes optaron por considerar restos de godos. A diferencia de Agotes, Hurdanos, Batuecos, etc., cuya marginacion de la sociedad tuvo su origen en el confinamiento por la enfermedad contagiosa que padecieron sus ancestros, los demás citados 'pueblos malditos' sufrieron la segregacion y marginacion por motivos etnicos y culturales, porque el pueblo llano los tenia por "descendientes de los moros" debido a su tono de piel más oscuro, se les atribuía ser descendientes de esclavos moros, así se ha explicado Maragatos como Maurus - Captos, aunque más bien este nombre derivará del participio *'mauricatum' de 'maurus', moro, es decir, amoregados o asimilados o mezclados con los moros, lo que confirmaría la presencia en los Maragatos del haplogrupo norteafricano U6 y el nombre Mauregato que se le dió a un hijo bastardo que Alfonso I tuvo con una sierva mora tras enviudar de su esposa Ermesinda el cual lideró una rebelión contra el heredero legítimo Alfonso II, hijo de Fruela I aprovechando su minoría de edad; Fray Sarmiento, monje benedictino del siglo XVIII los consideraba mauritanos o cartagineses que se quedaron en Hispania reducidos al norte ante la presión romana convertidos muy tardiamente al cristianismo y según Dozy eran grupos de bereberes aislados en tiempo de Fernando I El Magno (1016-1065) rey de Castilla y Leon e hijo de Sancho III de Navarra y de Doña Mayor de Castilla. Otras teorias los suponen una rama de los vaqueiros, otro grupo a quienes los paisanos locales manifestaban franca hostilidad, en las tabernas se les servia la bebida en vasos hechos de cuerno como muestra de desprecio pues les estaba vedado los de cristal reservados sólo para los locales, los bailes en las romerías tenían que hacerlos aparte, les estaba prohibido portar cruces, pendones o imágenes en las procesiones, estaban relegados a la parte posterior de las iglesias y las canciones y dichos ofensivos sobre ellos se prodigaban; Diego das Marinas, noble asturiano señor de la Campona, Grado, a mediados del siglo XVII había elevado una petición al rey para que se castrase a los vaqueiros y que de esta forma no se propagase esa, en su miserable opinión, despreciable raza y en el XVIII José Fuertes de Sierra, descendiente de la nobleza asturiana de los Miranda, hace las misma consideraciones. Aunque tambien era evidente el mestizaje en mayor o menor grado de estos pueblos con autoctonos, mantuvieron la conciencia de no pertenecer al pais en el que se encontraban, así, llamaban a los locales con apodos despectivos como "xaldos" que en euskera significa bobo, memo, ingenuo (txaldan) o babayos que en euskera actual significa fatuo, imbécil (babalore, babazto o babazorro igual que llamaban los vascos a los alaveses y vizcaínos). Vaqueiros y Maragatos compartian tambien con los vascos la misma forma de vida de montañeses en lugares altos, mal comunicados y poco aptos para la agricultura, donde abrían cuevas para su vivienda segun la costumbre berebere, así los Maragatos se instalaron en el monte Teleno, el antiguo Tilenus, monte sagrado de los astures de 2.188 m. de altitud y compartían tambien con los vascos la dedicacion al pastoreo trashumante y no estar asentados de forma permanente en ningún sitio ni estar empadronados; sus aldeas, igual que las vascas, carecian de demarcación territorial propia, como los asentamientos de los jitanos; tenían los mismos oficios que los vascos, además del pastoreo, el carboneo, la arriería y la trajinería, casqueros, o los populares serenos, oficios transmitidos de padres a hijos que coparon hasta finales del XIX y que estaban mal consideradas en la sociedad española de aquellos años, y tambien sus apellidos vaqueiros como Ardura (en euskera encargado, responsable, cuidador), Boto (en euskera el lugar apartado en la era para el carboneo), Parrondo (es el apellido vasco Barrondo o Ibarrondo -de Iben Arrondo-, en euskera: natural, normal, común) y toponimos como los de la braña de Butxacente o Bullacente (precipicio obturado) en la parroquia de Rellanos, la braña de Businán (en euskera butxatzen: bloqueado, obstruido, taponado, del que derivan los apellidos vascos Busian, Busiain, Besoain, Beasoain), Busindre (euskera: bustitzen: empapado, mojado), Zreicu (en euskera Zarakar: sarna ), Beisapie (en euskera Basabehi: vaca montaraz, vacuno de monte, bovino de monte); Uria nombre de diversas aldeas vascas con torrentes o lago, de la palabra bereber Uurir que da nombre a varios oasis; Tambien idéntica costumbre a la de los vascos del Pirineo era la de formar el mayor escándalo posible, haciendo sonar cenzerros, cuando bajaban de la montaña con su ganado de trashumancia y pasaban por el medio de las villas, para que los "xaldos" saliesen a ver el buen ganado que tenían y así darles envídia. Otro grupo del mismo origen étnico fueron los ' macips ' (esclavos) en Cataluña, que se autodenominaban bastaixos (del vasco bazter: separados, apartados ), que aunque ya eran libres en el primer cuarto del Siglo XIV y organizados en cofradias, las '' Usatges '' catalanas les atribuian las obligaciones propias de los siervos, como acarrear sobre sus espaldas desde la cantera real de Montjuic las impresionantes rocas que despues serían labradas a pié de obra de la catedral de Santa Maria de La Mar de Barcelona. Todos ellos padecieron la discriminación tanto por parte de la sociedad, como de la autoridad civil y la iglesia que los relegaba a la parte posterior de los templos tras una señal o marca en el suelo o tras una "viga", discriminaciones que fueron eliminadas a mediados del XVIII tras varios edictos gubernamentales, como el dictado por el gobernador Cermeño, pero para entonces el odio de estas poblaciones a los españoles se habia alimentado y transmitido de generación en generación. Sin embargo ese mismo trato discriminatorio tambien les sirvió para gozar de ciertos privilegios de los que no disfrutaba la población natural, como era el estar exento de levas, de algunos impuestos, de trabajos comunales y del servicio militar. Este estado de cosas no habría de cambiar hasta principios del siglo XIX. Los que emigraban a "las villas" o a la "capital" procuraban esconder su ascendencia e incluso, llegado el caso, eran los primeros en mofarse de su grupo etnico. Si bien es verdad que en el pasado se les discriminó y vilipendió, en este siglo les han salido tantos apologistas que en su afán redentor han llegado casi al ridículo. Restos de estos enclaves moriscos aislados, todos ellos centros de operaciones de antiguos bandoleros o guerrilleros, fueron Urriellu (Cabrales, Asturies),Urría (Somiéu, Asturies), la loma de Arzabal (Asturies) en cuyas laderas se juntan cuatro concejos asturianos: Gijón, Villaviciosa, Siero y Sariego. La poblacion de este origen mas o menos dispersada por toda la Iberia y también Europa, se encuentra racialmente integrada desde hace varios siglos. Tambien en los topónimos, principalmente de Guipuzcoa quedó plasmada la identidad bereber de los vascos de origen en el morfema mor moro que se aplicó a los nombres o asentamientos vascos, como Murua, Murguía, Murueta, Morueta, Maruri, Marauri, Marulanda, Libano y Murelaga, éstas últimas pertenecientes a la merindad de Busturia, aunque los nombres de los topónimos anteriores eran otros, como el caso de Murélaga, anteiglesia de Aulestia habitada por vascos.
Conforme a la tésis de Untermann, antes de la conquista romana no había lengua vasca o protovasca en la península, siendo su implantación al sur de Roncesvalles fruto de desplazamientos de población de la época romana y altomedieval. Según Sanchis Guarner, basándose en los estudios de Bosch Gimpera, la primera división del catalán en dos grandes dialectos era debida a que la Cataluña romana estaba dividida en tres grandes agrupaciones étnicas: Una de origen vasco al noroeste, otra de origen indoeuropeo al noreste y otra de origen ibérico al sur. Esta es la denominada teoría del sustrato.
La lengua vasca y berebere, en particular la hablada en la región de los montes Atlas de la antigua Mauritania y en general, la de los pueblos de origen hamito-semítico (acadio, hebreo, árabe..), sigue mostrando evidente similitud a pesar del tiempo transcurrido en aislamiento y de las distintas influencias recibidas; esta similitud actual, era identidad en las fechas en las que se instalaron los vascones en las montañas navarras, como confirman los antroponimos y la toponímia vasca presente en la península. Los almohades procedentes del Atlas marroquí que invadieron la península ibérica rezaban, se comunicaban y hacían sus discursos en la lengua berebere o amazigh. Restos de esta misma lengua quedan en toponimoa de las islas Canarias, donde las tribus bereberes allí asentadas entraron en un proceso de tribalización similar al de los vascones en la montaña navarra; de raiz berebere son las palabras guanches (gu, nosotros en euskera), gomera (komera- abundancia en euskera), adeje (ade+eje, etxe, puerta de casa, adegi, portal), tacoronte (toki-gorontz), tegueste (tegi-geste), agulo (agun-lo), telde, taliarte, acoran: espiritu del mal, en vasco okerrune (desviación del bién), Echeyde (dios, amo, señor, del vasco echea, etxea: jefe de la caravana, expedicion trashumante, tribu o agrupacion familiar que da el nombre a la casa o familia; maguas (mujeres apartadas consagradas), en vasco maguas, magal (regazo de mujer) etc. Tambien comparten los vascos con los bereberes canarios la costumbre del levantamiento o pulseo de piedra, que es una prueba de fuerza en la que la piedra debe levantarse sobre la cabeza sin tocar el cuerpo (pulseo), mientras que en el levantamiento de la piedra se permite el contacto con el cuerpo (Crónica de Fray Alonso de Espinosa 1594 en relacion con los pobladores de Tenerife). Tambien pertenece al lexico amazig el vocablo "areitio" del vasco "erio" (derramamiento, manantial, exhaltación) era la palabra con la que los tingitanos de Mauritania que entraron en España con Abderraman III en el 912 anunciaban el final de la ceremonia de desvirgar a la novia. Posteriormente, la identidad de la lengua vasca y berebere seguia manifestándose en los manuscritos del siglo XVI de los archivos coloniales galos de Aix-en-Provence escritos en la lengua amazigh. Tambien los textos del Vaticano relativos a la conquista de Canarias, recogen como los españoles sólo podían entenderse con los jefes guanches utilizándo moros o vascos como traductores, por ser el euskera, guanche y berébere líbico la misma lengua.
Al igual que las lenguas indoeuropeas, entre ellas la lengua celta, la diversidad en el panorama de la lengua berebere tiene un único sustrato básico - camítico que es el libio antiguo, de la que se ramifica el berebere como una única lengua fragmentada en dialectos. Así lo constató San Jeronimo quien dejó escrito que la lengua punica era un dialecto de la hebrea: ' lingua Punica vicina est et contermina Hebraeae' (Sanctus Hieronymus Quoest y Genes.); Lo mismo se documenta en los textos de Petrus Johannis Olivi, In Gen., cap. 12: ' lingua Punica, quae vicina et conjuncta est Hebraeae' y 'Linguam autem Punicam videtur Hieronymus hic vocare linguam Phoeniceam, idest provinciae Phoenicis, in qua sunt Tyrus et Sidon: licet alibi saepe sumatur pro terra Africana et Mauritana'; y en los textos de Santo Tomas: ' Lingua quoque Punica, quae de Hebraeorum fontibus manare dicitur, proprie virgo halma appellatur ' (Santo Tomas de Aquino, Catena in Mt., cap. 1, ). Los eibarreses, llamaban "giputz - coanos" a los habitantes de las aldeas o asentamientos de vascos que estos autodenominaban ' gibutz ' (SXII), palabra que en euskera significa unión, eslabón (de una cadena), hermandad, como en berebere y hebreo (unión, comuna, hermandad) de donde viene el nombre de Guipúzcoa, pues en su origen no era provincia, sino hermandad de villas repobladas con vascos de fundacion medieval, traídos por las Cartas pueblas y Reales Cédulas como la del Rey Don Enrique III en 1397 que dió las ordenanzas de esta hermandad; Guipúzcoa, nombre euskera, en oposición a los nombres de Vizcaya y Alva ambos de origen cántabro, el primero del celta indoeuropeo 'Bis' (doble) y 'Cay' (cayo, protuberancia) por la marcada forma de su bahia entre dos cayos, y el de Alava, del topónimo prerromano celta Alba (blanco) apócope de Alava, por su cerro de escarpados roquedos calizos.
Por lo que respecta a la popular tesis vascoiberista sostenida desde antiguo por ilustres eruditos vascos, como E. de Garibay, B. De Echave, el Padre Larramendi, P.P. de Astarloa y J. B. de Erro y Azpíroz, tuvo como máximo difusor en el extranjero a G. de Humboldt en su obra Primitivos pobladores de España y Lengua Vasca, publicada en alemán en 1821. El eminente lingüista H. Schuchardt desarrolló la tesis vascoiberista (Die iberische Deklination, 1907) estudiando las inscripciones ibéricas sobre la lectura que de éstas había hecho Hübner. Pero buena parte de las interpretaciones de Hübner hubieron de ser rechazadas, con lo que la tesis de Schuchardt de que el vasco es el representante moderno del ibero perdía su punto de apoyo. Menéndez Pidal, basándose principalmente en datos tomados de la toponimia peninsular, fue un claro defensor de esta teoría, opinaba que la relación que guardaban las lenguas de tipo vasco con las de tipo ibérico de Levante se iría esclareciendo sobre todo mediante el estudio de la toponimia, y no tuvo el menor recelo en calificar el euskera como lengua neo-iberica. Hoy la opinión de los especialistas es absolutamente contraria a esta tesis. Tanto A. Tovar como L. Michelena han analizado los casos en que se puede hablar de correspondencia de términos ibéricos y vascos y han llegado a la conclusión de que son tan escasas las correspondencias seguras que no pueden justificar un parentesco genético, sino que más bien pueden explicarse como simples préstamos entre lenguas próximas. El mismo Schuchardt, además de la relación con el ibero, estudió las evidencias del parentesco con lenguas de la familia afroasiática o camitosemítica particularmente del Norte de Africa, relación que ya había sido apuntada en 1894 por G. von der Gabelentz y lingüistas como Uhlenbeck o como Lafon. En el volumen de la revista Euskera de 1972 se puede leer la exposición de H.G.Mukarovsky sobre las relaciones entre los vasco y el bereber que presentó este linguista en los primeros Encuentros Internacionales de Vascólogos Gernika-Lejona 1980; tambien Krutwig Sagredo en su obra "Computer Shock Baskonia" año 2001 (página 326) reconoce la similitud entre euskera, wanche y bereber documentada en los testimonios del vaticano sobre la conquista de Canarias, aunque matiza que la similitud es mas propiamente entre el líbico y el euskera. El antropólogo francés Broca señala tambien el claro origen africano del pueblo vasco y las muchas semejanzas entre las lenguas berberiscas y la lengua vasca. Desde la `reconstrucción' del euskera con la politica de normalización linguistica, se creó el batúa que es lo que se enseña ahora en las escuelas (Ikastolas) y el que más o menos entienden los vascoparlantes, salvo los más viejos.
La diferencia entre estos invasores cartagos, phoenos (fenicios) o libiofenicios y la poblacion española prerromana era manifiesta. En la batalla de Ilipa, la mas difícil a la que Publio Cornelio Escipión se enfrento en Hispania, al propagarse la noticia de su enfermedad y después el rumor de su muerte, la guarnición romana que se mantenía acuartelada en Sucro (206 ó 205 a. de J.C) y que vigilaba el norte peninsular, se rebeló contra sus mandos y entró en abierta sedición. El fenicio Magón Barca buscó a la desesperada sacar partido de la situación enviando agentes con dinero para sobornar a los cabecillas de la rebelión, lo que le permitió tomar las ciudades de lacetanos, suesetanos y sedetanos, mientras los regulos ilergetes permanecían inactivos. Mandonio miembro del ejercito cartagines, tras enfrentarse con Asdrúbal se había puesto a las órdenes de Publio Cornelio Escipión, pero cuando se corrió el rumor de la muerte de Escipion, se volvió de nuevo contra los romanos, atacando al territorio sedetano (o puede que edetano) donde mantenía un campamento atrincherado levantado en la ultima de sus incursiones meses atrás de unos 20.000 hombres y 2.500 jinetes, pero de nuevo esta guarnición cartaginesa huyó en desbandada tras ser rodeados y atacados por los ejercitos romanos y aliados. En estos sucesos, la aparente inactividad del rey Ilergete Indibil, e incluso su posible colaboración con Mandonio, más que voluntaria debió ser forzada pues los punicos mantenían secuestrados a su mujer e hijos, y su falta, fuera cual fuera, fue perdonada por Escipión, que en cambio le exigió la entrega de Mandonio al que ejecutaron con la aprobación del consejo de la ciudad Ilergeta, acordando tambien los ilergetes pagar una compensación económica para hacer frente a los gastos del ejercito romano en su defensa. Sin embargo el ejercito púnico fué definitivamente derrotado en Ilipa (207 ó 206 a. de J.C.) y esta derrota significó el fin del dominio punico en territorios de Hispania, por mas que el incombustible Magón Barca albergase hasta el ultimo momento la esperanza de restablecer el dominio cartagines aprovechando la sublevación de los legionarios en Sucro. Desde Iliturgis, regresó Escipión hasta Turdetania contra otra ciudad, esta vez Castulo, tomada por otro contingente púnico al mando de Himilcón, huído de la derrota de Ilipa pocos meses atrás, el cual, atemorizado por las noticias llegadas de Iliturgis, solicitó la intervención de los regentes de la ciudad para pactar su rendición a los romanos, encargándose de ello el noble Cerdubelo, que los entregó a los romanos, pasando los ocupantes cartagineses, sin lucha, a la cautividad. Los iberos que poblaron la Ciutadella de Calafell y toda la zona del Penedès: los kessetanos también nombrados cossetanos, a quienes los historiadores han venido considerando iberos, pero que Schulten identifica con los vascos y tambien las tésis de los autores modernos que situan a los vascos en lugares tan distantes como en la región de Sangüesa (Masdeu), esto es, en toda el area donde se había producido la masiva desbandada de las tropas púnicas de Anibal y Asdrúbal, tésis avalada tambien por el nombre "goseti" ( hambriento, famélico en vasco). Tambien hasta hace poco los historiadores han llegado a presentar a Mandonio y a Indibil como celtíberos o íberos, e incluso como hermanos, pero lo cierto es que, además de la diferenciación que hicieron de ellos los romanos, el nombre Mandonio es punico y perfectamente traducible desde el vasco (Mandonio en vasco: duro, insensible y tambien mulo), mientras que Indibil no encuentra vinculo alguno con la lengua vasca y parece la pronunciación púnica del nombre celtíbero Andevalo tal como lo cita Plinio. De hecho, todos los nombres cartagineses tiene traducion mas o menos directa desde el vasco, lo que no ocurre en ningun caso con los nombres celtiberos. Asdrúbal Janto, en vasco de (h)Austura-bal: el gran aplastador, apabullador, pulverizador y Janto,el actual Jauntxo: amo, cacique, o bien, el que alimenta, viste y aprovisiona a sus gentes; mientras que Amilkar Barca: del vasco Amilkari: "El arrollador" arrollar, precipitarse, no olvidemos que este personaje era tambien conocido en la antiguedad como "El Rayo" lo que es plenamente coherente con esta etimología ; y Barca del vasco barka o abarka: rama o ramaje o de ramaje -calzado de ramaje; y Magón, en vasco "El Arquero" puesto que Makon es arco en vasco. Evidentemente, la lengua celtibérica y la latina son mucho más parecidas entre sí que ésta última con el púnico, por lo que estos nombres son aproximaciones latinas de los genuinos términos púnicos; así Amílcar, que a veces es citado más correctamente como Admicar, procede del púnico "bdmlqrt". Aníbal, Asdrúbal... . Ciertamente, ninguno de sus paisanos les llamaban de esa forma.
Los primeros Indo-Europeos en alcanzar Europa fueron los celtas. Desde
el primer milenio aC, los pueblos de la Europa Occidental conocían y
utilizaban la escritura. Los textos que han sobrevivido, que datan de unos 500
aC, establecen el mapa linguistico europeo de la época y de ellos se
desprende que la gran mayoría de las lenguas modernas europeas
pertenecen a una única gran familia llamada Indo-Europea. Todas estas
lenguas descienden de un ancestro común, o lo que es lo mismo, todas
surgieron de lo que no era otra cosa que dialectos regionales de una misma
lengua. En el siglo 500 aC las lenguas celtas se hablaban en la mayor parte de
España y Francia, Austria, Suiza, Sur de Alemania, Norte de Italia,
Bretaña e Irlanda. La lengua celta ya se hablaba en la Península
ibérica un siglo antes de que los celtas poblaran el norte de Italia.
Las primeras manifestaciones culturales que se conocen en la Península,
como la cultura de Argar y la cultura de los Campos de Urnas mantienen una
sintonía plena con las demostraciones culturales centroeuropeas y dan
cuenta de la profundidad y calado de la cultura celta en la España
prerromana, bien documentada desde la Edad de Bronce. En el Valle de
Amblés, Avila, esta el Castro de Ulaca, la mayor ciudad celta de Europa,
del Siglo VI a.C., que aunque fué arrasada por las hordas de Anibal, es
de las mas completas de Europa. Avieno sitúa a los Berybraces de origen
céltico en Teruel, Cuenca y Valencia. También Éforo, a
través del Pseudo-Escimmo indicó que los Bérybraces
habitaban las tierras entre íberos y tartessios, es decir la
región que más tarde se conocerá como la
Celtibéria. Como el periplo masaliota se puede datar en el siglo VI-VII
a.C y la arqueología deduce presencia de elementos de los Campos de
Urnas del siglo VII aC en España, los celtíberos ya estarian
entonces establecidos bajo este nombre de "béribraces", los mismos
beribraces cuyo rey Bébrix gobernaba a los bebrices en la actual comarca
de Foix según cuenta la leyenda recogida por Sila y Parteno,
según la cual la hija de Bebrix se enamoró de Hércules,
pero infelizmente un oso la devoró tras huir hacia las montañas y
su enamorado acudió a la incineración llamandose desde entonces a
esos montes Pyrene (Pirineos) del griego Pyros (fuego). Los dos datos de
interés en esta leyenda son que Hércules fué
partícipe de las campañas troyanas, con lo cual podríamos
situarlo en el siglo XIII-XII aC, lo que confirma el hecho que la princesa sea
incinerada pues en los Pirineos los únicos que incineraban por aquel
entonces eran los pueblos de la cultura Urnfield de habla céltica.
Entre el 650-500 aC, el este y el sur de la península eran
poblaciones íberas de cultura y escritura muy similar a la griega. Los
Iberos poblaban la costa de Francia hasta la levantina dejaron abundante legado
escrito como el Plomo de la Bastida de Les Alcuses (Valencia) del 300 AC, la
cerámica de Ullastret (Gerona) del 400 AC, el Bronce de Alcoy
(Alicante), el Plomo de Yatoba (Valencia) la Tesera de Huete (Cuenca) la Tesera
de Monreal (Guadalajara) el Bronce de Botorrita del I AC , todos ellos de
similares caracteres y lenguaje al de los celtas, con los que se fusionaron
rapidamente por su evidente similitud etnica y cutural. Son ejemplo de esta
identidad cultural de celtas e iberos, los términos "Cast(i)lo, Ibolc(a)
en Ibérico son en Latín: Castulo, Obulco" (Ver Habis 14, 107-113;
Correa, J.A. (1994): "La transcripción de las vibrantes de la escritura
paleohispánica" obra en la que se superan las tésis de Untermann;
doblar el signo (Sekobirikes por Segobriges) o la metátesis (Conterbia
por Contrebia) y los numerales de los grafitos de tipo tambien similar al
romano; las inscripciones rupestres en ámbito ibérico y
celtibérico, como la cueva de Cogull, la cantera de Peñalba de
Villastar, el Collado de los Jardines de Despeñaperros en Jaen, donde se
conservan varias figuras votivas de mujer, que eran santuarios a los que
acudian peregrinos de toda Hispania en una práctica que entronca
plenamente con el carácter naturalista de las religiones
indígenas españolas de situar los lugares de culto en ambientes
relacionados con las aguas, en cuevas o lugares a cielo abierto y cimas de
montaña. La de Peñalba de Villastar, escrita en léxico
celtíbero y alfabeto latino, donde aparece por dos veces la palabra
LUGUEI lo que lleva a interpretar el santuario como dedicado al dios Lug (us);
las Estelas ibericas en piedra, como la Estela de Cretas con la palabra
K.E.L.Ta.R (Celta) frecuente en los epígrafes de este tipo y que hasta
fechas recientes había sido erróneamente leída SELTAR por
los defensores de la tésis vasco-iberista, como la Estela de Caspe de
carácter funerario, que lo contiene en la forma S.I.L.Ta.R. ; La
inscripcion del monumento de Binéfar que contiene N.E.I.Ti.N.,
teónimo asociado con el Neto indoeuropeo, o NEMETON antropónimo
del plomo de Ullastret, o el NEITINBELES de CIL II 6144, que hoy sería
NETOBELLO o el Bello Neto (neto, nítido, claro, limpio). Las
inscripciones celtas de Contrebia Belaisca (Contrebia: Conjunto de Tribus, en
este caso de los Belascum- los actuales Belascos, Velascos, Velasques,
Velazquez, Velas, Pelaez, Pelayo etc.). El interesante letrero musivo de la
ciudad de Andelos (hoy Muruzábal de Andión, Navarra) con el
texto: likine abuloraune ekien bilbiliars, traducible a: Licinio Abulo rey de
las gentes de Bilbilis. La Estela de Cretas con la leyenda en celtíbero
Kalus Keltar referida probablemente a los Gallorum Celtae de los que
habló Lucano (Phars., IV, 9, 10.). Esto solo a la luz de las
inscripciones, ya que la cultura material es evidentemente homogenea a uno y
otro lado de la península ibérica. Untermann cree en la
celticidad del español y el lusitano, lo que le lleva a la
conclusión de que todas las lenguas indoeuropeas de la Península
Ibérica pertenecen a la familia de las lenguas celtas.
El término Contrebia (conjunto o reunión de tribus) debió ser la antigua acepción de las actuales comarcas o distritos administrativos, pues existen evidencias de al menos 3: la Kontrebia Leukade de los pelendones, en el término municipal de Aguilar del Río Alhama en La Rioja, la Kontrebia Kárbika en el término municipal de Huete (Cuenca) de los olcades, y la Kontrebia Belaisca de los Belos. Tambien el término Tirikantam (Tiri: arbol y Kanto palabra céltica que designa el borde o kanto de una rueda o círculo) debió ser el término general para denominar el consejo de ancianos o senado (de senectus: anciano) que tradicionalmente se desarrollaba en un recinto circular de piedras bajo un arbol sagrado, el tejo o roble, de los que fueron últimos testimonios los conceyos o juntas de las merindades o baylies en Aragón; son muy numerosas las reminiscencias arqueológicas de estos antiguos Tirikantos o senados hispanos, nombre que se mantiene aún vivo en la ciudad de Trescantos en Madrid, probable heredero de uno de estos recintos senatoriales, donde los consejos de ancianos y sabios o druidas ( ins)truidos dictaban las normas y sentenciaban los juicios y pleitos de los "toutam" o bopalas (pueblos) sujetos a su jurisdicción.
Además de ciertas marcas de propiedad, alguna lápida funeraria, textos votivos, la escritura sobre utillaje, y algún otro, la mayoría de los textos que conocemos en lengua celtibera son normas y téseras de hospitalidad. Los pactos de hospitalidad eran una costumbre muy asentada entre los pueblos indoeuropeos occidentales y en España un elemento indígena que pervivió a la organización romana. Eran acuerdos de amistad, una vinculación especial por la cual los implicados (individuos o ciudades) se recibían en mutua protección, reconociéndose leyes, derechos y deberes que se plasman sobre tesseras (manos entrelazadas) o cartas tábulas (tablas de bronce). Hasta entonces los pactos de hospitalidad siempre habían sido verbales, un rito en presencia de los dioses y de testigos (ueitui) que actuaban como garantes. Las teseras y kortikas (cartas) de nuestro legado arqueologico fueron escritas en alfabeto ibérico, similar al tartésico, griego y latino, basado en signos silabicos: Pa, Pe, Pi, Po, Pu, Ka, Ke, Ki, Ko, KU, Ta, Te, Ti, To, Tu, de donde proviene probablemente la principal caracteristica de nuestra lengua española: la perfecta identidad fonética del conjunto silábico consonante-vocal. Un modelo de la mayoría de las téseras celtiberas suele llevar la identificación de uno de los contrayentes del pacto: - Lub(b)os Alisokum Aualo ge(ntis) Kontrebiad Belaiskad. "Lubos (antroponimo que hoy es Lopez) Alisokun (el kun o estirpe familiar) de los Aualos, Kontrebia Belaiska (con- conjunto, trebia- tribus, Belaiska de los Belos, del Dios Bel). La mayoría emplean con diversas variantes abreviadas la fórmula: kortika karuo (carta de caridad) que parece el sinonimo del latín "tessera hospitalis". La tésera o kortika es el soporte o re-corte de la plancha de bronce. Su etimología en celtibero debe ser el indoeuropeo *(s)ker- "cortar", con una adjetivación en -ti-kos. Una kortikâ es literalmente un ''corte'', recorte o pieza separada evolucionado con el mismo sentido a la medieval ''Karta'' y actualmente carta de los fueros, leyes, títulos, ordenes o privilegios reales, como la expedida el Año 1176 que reza: " Facta karta donationis kalendas aprilis. Era Mª CCª Xª IIIIª. Regnante rege Fernando ", o las Carta Puebla tardomedievales, hasta las cartas y carteles actuales; el otro vocablo karuo del tema *karuos *karuom "hospitalidad" del indoeuropeo *kar- "caridad" ( caridad, cariño, querido, caro, care ), por lo que la tradución literal sería Carta de Cariño o Carta de Caridad. Relacionado estaría Carinthia al sur de Austria (en Aleman: Kärnten) cuyo significado popular es "tierra amistosa". Son frecuentes las abreviaturas de estas palabras en las teseras de hospitalidad o que éstas se den implícitas: Libiaka kortika kar(uo), que se traduce: "Tésera de hospitalidad libiense"- Ue(n)tanaka kar = Uentanaka (kortika) kar(uo); Uirouiaka kar : "Carta de caridad de los Virovienses" (de Uirouia, hoy Borobia, en Soria). Alguna tésera posee formulario ligeramente distinto. Así, la que reza: Tuinikukuei kortonikum kar : "Hospitalidad de los Cortonenses y los Tuinikos". Otros ejemplos incluyen el nombre del testificador del pacto: arekoratika: kar: sekilako : amikum : melmunos : ata pistiros : lastiko : ueizos : (de Arekorada, hoy Ágreda tambien en Soria): Los de Agreda dan su caridad (cariño) a sekilako amigo dulce y pistiros lastiko lo testimonia (visto). La de Sasamón lleva por una cara: Irorekios Monitukos Nemaios y en la cara opuesta Aledurex, que es el rex de la ciudad como Vercingetorix. Este otro ejemplar parece contener la identificación de la receptora - una mujer - con una fórmula invertida: Tridonieku Ka(r)a-ka(d) Dexuaiona Nemaioso. Otras téseras muy breves con fórmulas diversas: Retukeno uisalikum; Bundunes irulases ---- Kubokariam Ueniaku (de Uenia hoy Viana) Berguakum Sakas; Atulikum; Sekobrikea ( Segóbriga); Turiasaka kar: Carta turiasense; Mukokaiko; Sekeios Sailetiko Metama; la tesera del Almendrod de Sevilla: Kaar.ikurpica.salmantika.kue: Karidad icúrbica y salmantica. Las inscipciones de Peñalba: Turos Karorum viros veramos: Turos queridos hombres supremos; Turros Karorum Kortitikum; Velsam ticino veramon turosoilobos; Kalaitos; La ofrenda en la inscripción de Peñalba de Villastar: ENIOROSEI VTA·TIGINO·TIATVMEI TRECAIAS TO LVGVEI ARAIANOM COMEIMV ENI OROSEI EQUEISUIQVE OGRIS OLOCAS TOGIAS SISTAT LVGVEI TIASO TOGIAS, cuya traducción sería: En el senado de los pueblos de Orosei y Tigino a Lugo encomendamos los arados y todos los caballos de los orosios y los lugares cubiertos (edificios) de su entorno (ogris) consagramos a Lugo la congregacion de tiaso; Y la de Cabeço das Fraguas: OILAM TREBOPALA INDI PORCUM LAEBO COMAIAM ICCONA LOIM/INNA OILAM VSSEAM TREBARVNE INDI TAVROM IFADEM... REVE... , cuya traduccion aproximada seria: Una oveja Trebopala y un puerco Laebo (herido?) comendamos a Icona Luminosa, una oveja de un año a Trebarune y un toro semental ... Reva...; la tésera de Uxama, el bronce de Luzaga y los bronces "res" de Cortona, que son ordenanzas y reparcelaciones de terrenos. La tessera de Caurel (Lugo) datada en el 28 dC hecha entre Tillego, hijo de Ambato y los magistrados de los lougos del castellum Toletense, Latino hijo de Aro y Aio hijo de Temaro. (A. Tolosa Leal. Las Tesserae Celtibéricas y F. J. Rubio Orecilla: La tésera celtibérica de Sasamón; la tésera de hospitalidad de Monte Cildá publicada en la revista "Complutum"; una inscripción epigráfica hallada en las inmediaciones de Retortillo (Julióbriga, Cantabria). Otro ejemplo escrito en antiguo celta de Carta de Caridad es el Bronce de Lutiaka (hoy Luzaga) que testimonia (so ueisui: so witness, así visiona) TEIUOREIKIS nombre que enlaza directamente con el del futuro rey TEODORICO: Rey del pueblo o Rey divino, donde eikis es la fonética de la futura letra X del fonema REX que sustituyó a REIKIS. Un ejemplo de escritura en utillaje celtíbero es la Fusayola de Monreal de Ariza con la inscripción : SUSATI KALIN UTA AS (Usad cáñamo y huso). Todo ello, así como los nombres indígenas Ambato, Sekaida, Danuvio, Bodo, Bovecio, Cadus, Lugua (femenino de Lug), Brigetino, ... parecen dejar bastante claro el origen celta de los pueblos indígenas de España, lo que obliga a abandonar el intento de interpretar nuestro legado arqueológico a partir del vasco, como se comprobó con el Bronce de Botorrita, que en un principio se intentó interpretar a partir del vasco, vía que hubo de abandonarse por el concurso de filólogos como Tovar y De Hoz que señalaron el claro matiz indoeuropeo de la inscripción, más concretamente su celtiberismo.
El Bronce de Torrijo del Campo, con el siguiente texto escrito en alfabeto celtíbero: kelaunikui terkininei : eskenim : tures : launi : olzui : okeakai eskenim : tures uzeisunos : kotizonei : lutorikum : eisubos : atizai : ekue : kartinokum : ekue : lakikum ekue : tirtokum : silabur sazom : ibos : esatui, puede traducirse como sigue: Cualquier terrateniente que alquile parcelas de terreno a extranjeros y quienes cedan en usufructo (tenerías) parcelas de terreno a extranjeros en las zonas acotadas asignadas a los Lutoricum y a los Cartinocum y a los Lacicum y a los Tritocum, se les establece sesenta (en moneda de) plata. La traducción al texto del Bronce de Botorita podría ser la siguiente: tirikantam (senado -recinto del arbol-): berkunetakam: tokoitoskue : sarnikio (:) kue : (a los principes electos del senado contagiados de sarna) sua : kombolkez: nelitom (sean compelidos a no licenciar, autorizar) nekue [: to : u]ertaunei : litom: nekue : taunei : litom : nekue : masnai : tizaunei : litom : (ni autorizar permutas, ni donaciones, ni concesiones -tenerías-) soz : auku aresta[lo] : tamai (salvo que sea ante la autoridad): uta : oskuez : stena uerzoniti (y aquellos que transgredan la ordenanza-): silabur : sleitom : konskilitom : kabizeti kantom [:] (se les impone dar 100 fracciones -moneda- de plata contra quien autorice) sankilistara : otanaum : tokoitei : eni (que tomarán cualquiera de los nombres de la lista): uta : oskuez : boustomue : koruinomue makasimue : ailamue : ambitiseti : kamanom : usabituz (y aquellos cuyos establos de bueyes, carneros, vacas o ovejas - o aves?- usen el ámbito del camino): ozas : sues : sailo : kusta : bizetuz (se retranquearán -biselaran o bastillaran- 6 pies desde el borde -saliente-): iom asekati : [a]mbitinkounei : stena : es : uertai : (para aquellos que han conseguido los ámbitos de huertas) entara : tiris : matus : tinbituz : neito : tirikantam eni : oisatuz : (quien use tierra de senadores limpios -sanos- para enterrar -undere-dentro - las tumbas de los muertos): iomui : listas : titas : zizonti (a los de la lista, dará sesenta): somui : iom : arznas : bionti : (además, a los arsenales veinte) iom : kustaikos arznas : kuati : ias : ozias : uertatosue : temeiue : robiseti :(a los arsenales de la ribera cuyos cultivos rebasen el tiempo) saum : tekametinas : tatuz : somei enitouzei : (sumados a los diezmos, darán tambien todo el grano -trigo, chamorro- excedente) iste : ankios : iste : esankios : ( sea gente o exgente -extrangero-) uze : areitana : sarnikei : akainakubos nebintor (que use las areas -campos arados- de cualquier vecino sarnoso): tokoitei : ios : ur antiomue : auzeti : (que tome sus cultivos antes de la concesión) aratimue : tekametam : tatuz : iom : tokoitoskue sarnikiokue : (donaran los diezmos de sus areas a todos aquellos contagiados de sarna) aiuizas : kombalkores : aleites ( testimonia a todos los compulsores -ordenantes-): iste : ires : ruzimuz : abulu : ubokum (este -que- es, Rucimo Avelino Hijo de Ubo) . Tamai se relaciona con el ant. irlandés damair "permite, autoriza"; arestalo con are- "ante" como aremoricas : los que viven frente al mar; *sta- "estar" ; ur de *uror roza; ailamue como el lusitano oilam: ouino, ganado ovino. La inscripción de Lamas de Molledo tendría la siguiente traducion: RVFINVS (gentilicio Rufinus de origen etrusco) et TIRO SCRIP SERUNT VEAMINICORI (y Tiro escribieron a los varon veaminicori) DOENTI ANCOM LAMATICOM (donando un ancom de Lamas de Moledo) CROUGEAI MAGA REAICOI PETRANIOI (en el altar de piedra Magaraíñico Maga realeza) RADOM PORCOM IOVEA (Petranio un puerco redaño -gordo, graso- joven) CAEILOBRIGO. La fórmula utilizada en los Bronces de Botorrita: Tirikantam : Entorkue : Toutam, equivalente a la romana: El senado y el Pueblo (de su entorno). Con mayor antiguedad y en alfabeto celtibero se recoge tambien PUERCO en la Tesera de Viana (Navarra) en la forma: PERKUAKUM.
Otro texto en bronce de reparto de tierras es el denominado Bronce III de Botorrita: risatioka : lestera : ia : tarakuai : nouiza : auzanto eskeninum : taniokakue : soisum albana que puede traducirse : primeras listas de las nuevas concesiones de terrenos a extranjeros que ya tienen sus títulos (albanas)
En todos los textos epigráficos celtiberos estan presentes las palabras que nuestros antepasados comenzaron a escribir, al menos en el siglo VII a. de C. Afirmar, según suele hacerse, que estas voces, vivas en el castellano actual con idéntica forma y contenido, son préstamos del latín es pura boutade. Cierto que, en ambos aspectos, son iguales o muy similares a sus correspondientes latinas, pero hoy es un hecho indiscutido ya que el etrusco, lengua también prerromana esta íntimamente vinculada a la celtibérica. Entre estas palabras podemos citar: estanca (estanque, presa) en el Bronce de Luzaga; liga (liga, pez), en el tapón de la colección Pellicet; katibu (cautivo) en la piedra de Alcalá del Río; berga (berga, miembro viril) y anka (anca, cadera) en el Bronce n° 1 de Botorrita; kame (cama), salto (salto, cubrición), gusto (gusto, placer), bono (bueno) y pasio (pasión) en el plomo de Ullastret I; gente (gente) en la tésera colección Turiel n° 13; parte (parte) en el vaso del Caballo de Lliria; ira (ira, cólera) en el Plomo de Pech Mahó y en otros más; aire (aire) en el Plato de plata de Abengibre; anima (ánima) en la Estela de Tarragona; goza (gozar) en la Tésera de Uxama; mundo (mundo) en la Tésera La bota; selda (celda) en las Estelas funerarias de Cretas y en las de Cabanes y otros; ama (ama, madre) en la Estela de Fraga; tita (tita, gallina) en la Tésera de Turiel n° 4; punta (punta, vértice) en el Bronce de Kortona; gisa (guisa, manera) en el plomo Serreta de Alcoi; boto (botón, yema de árbol) en los Plomos de Castellón y Vall dUxó; kaden (cadena) en el Denario de Liedres; era (era, tiempo, época) en el Plomo del Vall dUxó y en el Bronce grande de Botorrita; beda (veda, prohibición) en el Bronce grande de Botorrita; ara (arar) en el Plomo de Caudete de las Fuentes; anisa (anís) en el Vaso de El Alcomocal; seda (seda) en el Huso de Peña de las Majadas; orto (huerto) en el Kálato de Alloza; luto (luto) en el Bronce de Luzaga.
Gallego, portugués, leones, asturiano, aragonés, catalán, aranés, cántabro o castellano, valenciano, mallorquín, todos descienden de este sustrato celtíbero común de la familia greco-latina. Al leonés y asturiano castellanizado se le llama " amestau ". En Asturias al asturiano se le suele llamar lleonés. Ajena a esta familia linguistica es el sustrato de la lengua vasca, de origen punico o fenicio evolucionada y complementada por numerosos vocablos incorporados de las lenguas autóctonas.
En la población indoeuropea, la cuspide de la civilización se desplazaba de un lugar a otro. En tiempos de Catón, ante un griego un romano parecía un bárbaro, y la escritura culta de las familias patricias romanas se hacía en griego. Catón rompió con esta costumbre y publicó sus textos en latín, lo que le valió el título de 'padre de las letras latinas', algo similar a lo que aconteció en España con los textos latinos, hasta los cartularios riojanos y las Glosas Emilianenses, primeros testimonios conservados del uso de la lengua local en los textos cultos.
A la llegada de los romanos en el 218 aC para repeler las invasiones púnicas, la totalidad de Hispania es indoeuropea desde el norte hasta la Betica o Beturia celtica en el sur (Andalucia), incluidas las tierras de Granada pertenecientes a la Bastitania, que los romanos atribuyen a los celtiberos y cuya principal ciudad era Basti, nombre adulterado despues por los árabes en Batza como lo escribió Abd -el- Aziz al incluirla entre las ciudades conquistadas, y de ahí su actual nombre Baza. Plinio el Viejo (III,13-14, Caius Plinius Secundus 23-79 d. C.) dijo: "La region que se extiende del Guadalquivir o Guadiana, mas alla de los lugares mencionados antes, es llamada Beturia, y esta dividida en dos partes de los Celticos que lindan con Lusitania y son de la jurisdcción de Sevilla y los Turdulos" "El origen de Basti se pierde en los tiempos, en el Siglo IV era sede episcopal regida por el obispo bastitano Eutyquiano con sede catedralicia en la Iglesia de San Nicolas, construida durante el reinado de Recaredo I, transformada en mezquita por la invasion agarena y de nuevo restaurada por los Reyes Católicos y consagrada por el Cardenal D.Pedro Gonzalez de Mendoza. Sus otros obispos registrados fueron Theodoro (año 589), Etelio I (año 610), Eusebio (año 633), Servodeo (año 653), Etelio II (año 675), Antoniano (año 681), Basilio (año 688). De las tradiciones celtas que hoy perduran en España, heredamos de los celtas béticos, hoy andaluces, nuestro popular Gazpacho, adulteracion por la pronunciacion de los moriscos de su nombre celta original Kaspato ( de la palabra celta Caspa, -polvo, puré o caspa - más el participio ' ato '). Secobrica o Segobriga debió ser la capital de la Celtiberia, pues así lo afirma Plinio (III, 25) denominándola "caput Celtiberiae" que Livio describe (XL, 50) como "nobilis et potens civitas". Tambien era ciudad importanrte Cotinusa en la región de los Tartessos despues llamada Cadiz (Gadir) a raiz de su ocupacion por fenicios, descrita por Avieno (Descriptio Orbis) y por Timaeo, citada por Plinio y Dionisio Alejandrino en su Periergesis y de la que Eusthatio explicó que podia haber tomado su nombre original Cotinusa de Kotynos, por ser el olivo el arbol mas abundante de la isla. Tambien Córdoba, la hoy considerada perla de la cultura andalusí, era la floreciente ciudad celtíbera de los Turdetanos, cuna de Séneca y de Trajano (Marcus Ulpius Traianus) el mas grande emperador de Roma nacido en 53 dC en la actual Santiponce (Italica) ciudad de la Baetica, la más rica y próspera provincia de Hispania hasta la llegada de la invasión islámica, que destruyó todo su legado histórico, como su basilica visigotica del SV y dedicada a San Vicente Martir que Abderramán I mandó trasnformar en la afamada "Mezquita de Cordoba", pero como es lógico, esta antigua catedral cristiana no estaba orientada a la Meca, razón por la que los historiadores arabistas se vieron obligados a explicar que esta insólita e incluso blasfema circunstancia en una mezquita, era debida al deseo de Abderramán I de orientarla hacia Damasco; algo similar ocurrió con la orientación de la Catedral visigoda de San Vicente del Siglo VII, hoy la Seo de Zaragoza, y con las catedrales de las ciudades episcopales españolas transformadas en mezquitas por los invasores musulmanes.
Por lo que respecta a los púnicos o fenicios, la primera mencion de Libia en la historia se refiere a los mercenarios libios contratados por el Antiguo Egipto, en el primer milenio a.C. Posteriormente estos mercenarios de extirpe mixta de libio-fenicios, constituirán el punto más fuerte de la infantería punica del ejército cartaginés de Aníbal Barca en su famosa expedición a la península itálica a través de los Alpes. En el Siglo VI aC. para liberar a Tartesos de la ocupacion de los fenicios, acudió en ayuda de los turdetanos el rey Teron de la España citerior con una grande armada (VI ac), quedando incendiadas las naves de Teron pero logrando finalmente los españoles rescatar la isla que perdieron de nuevo al acudir los cartagineses en ayuda de los fenicios que la tomaron a viva fuerza. Como narra Herodoto, siendo rey de Tarteso Argantonio, de quien la historia narra su elevada cultura, civilización y hospitalidad, se establecieron en Tarteso los griegos de Phocea donde el rey Argantonio los acogió y les brindó el terreno que quisiensen escoger en la Tarteside, pero esta colonia de los griegos phoceos no llegó a establecerse completamente, porque al llegar la noticia que Harpago general fenicio de Cyro tenia sitiada su patria prefirieron acudir en su socorro empleando para ello las mismas riquezas de que les proveyó Argantonio. De las luchas de los tartesos contra los fenicios, relata el historiador griego Diodoro el año 232 aC, que las huestes cartaginesas de Amilcar Barca en una de sus incursiones apresaron a Istolacio y al lusitano Indortes a los que crucificaron los punicos, arrancándoles los ojos antes de morir. Mucho antes, aluden específicamente a Tartessos en la Península Ibérica las tradiciones míticas griegas, el mito de Gerión y el décimo trabajo de Hércules, Gárgoris y Habis, Estesícoro (raíces argénteas del río Tartessos), Anacreonte (longevidad de su monarca Argantonio), Hecateo (habla de Helibyrge de la ciudad de Tartessos), Heródoto (Tartessos como emporio de gran riqueza más allá de las Columnas de Hércules, así como de sus relaciones con los focenses), Eforo, Aristófanes, Estrabón (Tartessos como ciudad, río, región y centro de contratación de argenta y metales) y Avieno. Numerosas reconstrucciones históricas se han hecho sobre Tartessos, artificialmente enriquecidas a partir de la utilización de una documentación literaria tardía y en muchas ocasiones ajena al mundo autóctono peninsular.
En homenage a la victoria de Alejandro el Grande sobre Tyro, patria de los fenicios y cartagineses, los españoles le erigieron una estatua (356-323 ac) en el Templo de Hercules de Cotinusa (Cadiz ); esta estatua del heroe macedonio haria verter emocionadas lagrimas a Cesar. Perdidas por los de Cartago la Sicilia y la Cerdeña donde habian establecido asentamientos en la primera guerra púnica, replegaron sus fuerzas en Cadiz al mando de Amilcar Barca (238 ac), preparandose allí para acometer contra Italia. Por allí paso tambien su hijo Anibal, y Asdrúbal, hijo de Gisgón y Magon, que se habia quedado sin tropas, resolviendo sacar dinero de los cotinusos ( gaditanos) por todos los medios. Los cotinusos enviaron diputados a Escipión en peticion de ayuda, que acudió a la llamada de socorro enviando un ejercito a las ordenes de Marcio y una escuadra a las ordenes de Lelio, pero una enfermedad de Escipion y rumores de rebelion en su propio cuerpo de ejercito, retrasó la operacion de rescate de Cadiz, hasta que recuperada su salud, volvió Marcio con parte de su ejercito y tras de sí el propio Escipión en persona. Cadiz se encontraba entonces sometida al poder del cartagines Magón junto a Masinisa aliado de Sifaz el Numida, pero éste último, al ver tan mal parados a los cartagineses decidó con escusas falsas pasarse al servicio de Roma; El cartagines no dió batalla, tomó el oro y la plata de los gaditanos, saqueó tambien los templos incluido el de Hercules y huyó de la ciudad.
A partir de entonces los púnicos en desbandada por Hispania, comenzaron a replegarse en las montañas dando origen a los bandoleros tanto en la zona vascona como en otras areas serranas como Sierra Morena (corrupción de Sierra Mariana ) a donde hubo de acudir el pretor Cayo Mario avisado por los beneficiarios de las minas, por los robos y ataques de estos bandoleros, a los que logró reducir con tropas celtíberas.
Desde Cadiz partieron los punicos hacia Italia, desperdigando parte de sus tropas en el recorrido, dando lugar, entre otros muchos, a los asentamientos vascones. Cadiz se sacudió entonces el poder de Cartago (203 ac) y acudió al senado como aliada, y, puesto que no era ciudad conquistada sino liberada, fué declarada ciudad franca (197 ac). Balbo el gaditano (Cornelio Balbo) construyó junto a Cadiz una ciudad nueva y de las dos resultó una que por lo mismo se llamó Didyma. Por las mismas fechas, hacia el último tercio del S III ac, debió producirse la toma de Mastia Tartesion o Massia de los massienos o mastieoni, invadida por los poenos en la Segunda Guerra Púnica, que la renombraron Qart-Hadaschat o Nueva Cartago (Cartagena) en recuerdo de la Karthago africana, segun la cita de Diodoro, tras haber Asdrubal derrotado al rey español Orison, pasó a cuchillo a quienes causaron la muerte de Amilcar y tomó como esposa a la hija Orison; de aquí partió Aníbal con mas de 100.000 hombres, 12.000 caballos con sus jinetes y 40 elefantes y desde el puerto 40 buques al mando de Amilcar, que cayeron ante la flota romana en las bocas del Ebro sin que Asdrubal llegase a tiempo de evitarlo. Recuperó Escipion en un solo dia, con Lelio que le seguía costeando al mando de la armada, la ciudad de Cartagena, que habian dejado los púnicos al mando de Magon, quien la rindió a los romanos cesándo entonces la carniceria. Todos aquellos cartagineses que habian quedado con vida quedaron esclavos (mas de 10.000), haciendo Escipion distinción de los españoles que allí estaban como rehenes y aún de los que hubiesen hecho traición aliándose con los punicos, devolviéndolos a todos a sus casas y familias. Sucedió todo esto el año 211 antes de nuestra era, tal como lo relató Livio y puede leerse tambien en Silio Italico; entre el siglo XIII y VI a. C. el reino mastieno estaba organizado en ciudades-estado con conducciones de aguas, calles bien alineadas, santuarios situados en los puntos más altos y necrópolis cercanas defendidas por murallas y gobernadas por el Consejo de Ancianos que presidia el monarca. En cuanto a Cadiz se desconoce cuando volvió a caer bajo el poder agareno, pero en el año 1262 el rey D. Alfonso El Sabio envió a Cadiz al Almirante Pedro Martinez de la Fié, acompañado de Don Juan Garcia y otros insignes caballeros; Cadiz, para repoblarla con naturales de Laredo, Santander, San Vicente de la Barquera y Castro Urdiales, 100 de ellos hijos dalgos (hijos de alguno o de 'ocune' -de cuna-), los demás buena gente llana segun los describen las crónicas. Cadiz fué titulada villa y su gobierno cometido a Guillem de Berja. El rey no perdonó medio para restituir la ciudad a su esplendor antiguo y confirmó a Don Sancho el Bravo los privilegios de los que su padre le había hecho merced.
De las fuentes de Estrabon, se deduce que los celtas cántabros
habitaban toda la costa hasta el Pirineo. Mas tarde, las crónicas
históricas del año 456 dC sitúan en los actuales
territorios de Navarra a los celtas berones y autrigones, en el solar junto al
Cantábrico que hoy se denomina País Vasco, a los Caristios en
Vizcaya y Alava hasta el Sur de Vitoria, a los Autrigones en Vizcaya y a los
Vardulos en Guipúzcoa y Norte de Alava, todos ellos celtas,
étnica y lingüísticamente afines y del mismo tronco
cántabro, como La Rioja, comarca de los celtas berones descritos por
Estrabon. Originalmente Navarra era una restringida extensión
geográfica que comprendía una parte de la zona media occidental
de hoy según se desprende de una disposición de 1167 de Sancho el
Sabio sobre nombramiento de merinos ( mayores , de maior-unos) en la zona
vascuence o 'navarra', donde se lee: 'Orti Lehoarriç faciet ut lingua
Navarrorum dicitur unamaçter'. Este territorio llamado Navarra por
antonomasia, según tradición conservada hasta fines de la Edad
Media, era pequeña y lindante con Pamplona. Así lo recuerda a
finales de la época medieval el Príncipe de Viana en su
Crónica donde la antigua Navarra comprendía "las cinco villas de
Goñi, de Yerri, Valdelana, Améscoa, Valdegabol, de Campezo e la
Berrueza e Ocharán".
A pesar del escaso interés que los vascones suscitaron en la
historia, donde únicamente son mencionados para describir los saqueos y
matanzas que perpetraban sobre los pueblos celtas de la zona, los datos
aportados por las fuentes y vestigios arqueológicos son suficientemente
esclarecedores como para deducir que el mito que han elaborado los
nacionalistas vascos sobre su supuesto origen enigmático y su supuesta
condicion de pueblo autóctono e incluso anterior a los celtas que
poblaban el solar navarro, pirenaico y cantábrico, no es más que
un planteamiento voluntarista carente de toda base científica y
contradictorio con los datos y testimonios existentes:
1º Los vascos no tenían nombre para denominarse a si mismos,
lo cual quiere decir que carecían de identidad como pueblo, tribu o
grupo étnico (hasta que Sabino Arana inventó el término
eusk para denominar a la nación vasca que propugnaba
EUSKALHERRIA ) y el que tienen, vascos, es el que les dieron los celtas que
habitaban las tierras a las que arribaron, lo que es claro indicio de que su
presencia en las montañas navarras fue consecuencia de un hecho
sobrevenido y no de su evolución natural como pueblo autóctono de
aquellos solares. El nombre vascones ( montañeses o monterizos) tambien
lo indica así, ya que no responde ni a una denominación de
familia o cun (clanes) ni a una civitas ( las ciudades daba nombre a los
distintos pueblos celtiberos), ni tampoco a una identidad racial o cultura del
grupo humano o tribu, sino que aludía únicamente a su
asentamiento en lo alto de las montañas (los de las cumbres
los de arriba barscunes en lengua celta), no eran por
lo tanto vascones los pobladores de los valles y solares de Navarra como
suponen los historiadores vascos, porque existe constancia arqueológica
de que éstos eran celtas, aunque posteriormente se fueran instalando
vascos en estas y otras zonas. Obviamente otros asentamientos púnicos
debieron producirse en otros puntos de la península ibérica pero
no podía haber vascones donde no vivían los celtas que los
llamaron así. La generalizacion del nombre de vascos a toda la zona y
población de las areas con asentamientos vascos es un fenómeno
reciente y paralelo o similar al de los Maragatos, ya que antes de su llegada a
la comarca leonesa ésta se llamaba La Somoza, pero fué tal la
fama que adquirieron estos arrieros que se convirtieron en seña
identitaria o diferenciadora de la zona lo que no sólo cambió el
nombre de la comarca, sino la denominación de todos sus pobladores a los
que se acabó nominando maragatos independientemente de su origen, algo
similar ocurrió con las areas VASCONICATAS O VASCONGADAS.
2º Antiguamente, entre los pobladores de la Península
Ibérica, las fuentes históricas romanas, que refirieron sus
múltiples correrías guerreras, ataques y rebeliones y sus
organizaciones locales, comarcales y provinciales, no señalan
ningún pueblo vasco en ninguna parte. Mas tarde las crónicas ya
describen a los vasconum con el término de "montañeses" y como
hombres de razas varias, pero esta descripción choca
también con las hipótesis de los investigadores vascos, para
quienes la conservación de su lengua en un medio celta era consecuencia
de su aislamiento secular de las influencias externas, lo que contradice la
variedad racial del grupo, que queda plenamente explicada en cambio, admitiendo
que los vascones no eran otros que los desertores de las tropas púnicas,
pues tratándose en su mayoría de hombres sólos y aunque
las expediciones púnicas y bereberes tambien trasladaban con ellos a sus
mujeres, era lógico que en los saqueos, que eran según las
crónicas su forma habitual de subsistencia, además del
botín usual robaban tambien las mujeres de los poblados
celtíberos, como hizo el propio Asdrubal.
3º La lengua y la etnia vasca y berebere:
Antropología:
El vasco es mesocéfalo. En los celtas indoeuropeos los nórdicos
son dolicocéfalos y en las áreas más meridionales
braquicéfalos. Se sabe que el cruce entre braquicéfalos y
dolicocéfalos no dá mesocéfalos, por lo que la procedencia
vasca desde el punto de vista antropológico es extraña en la
península ibérica y común en el norte de Africa, donde en
los pueblos del cercano oriente (desde Beirut) es común el cráneo
mesocefálico, la frente angosta al igual que los márgenes
internos de los ojos, e inclinada del tipo armenoide, la cara es ancha y larga,
al igual que la nariz . Los que tienen ojos marrones oscuros son más
araboides mediterráneos; mientras que los que tienen ojos más
claros son más braquicefálicos. Los genes HLA demuestran que la
proximidad entre vascos y argelinos está marcada por la presencia en su
sangre del haplotipo A-3=-B18, de origen hamitico
Los actuales bereberes que
quedan en las montañas del Atlas presentan una frecuencia de Rh negativo
en su sangre del 40% , en España los vascos mantienen todavía hoy
un 32 % de Rh negativo y el cromosoma 6 de los berebers. El alelo O tiene una
frecuencia que va de 0,4 a 1 (100%) en amerindios, sardos, vascos y bereberes y
presentan dominio del tipo M a expensas del MN. Las investigaciones de los
doctores Francisco Leyva y Pablo Sánchez Velasco, del Departamento de
Inmunología de Valdecilla, han dado como resultado que el componente
genético de los cántabros (cántabralos pasiegos o
cántabros), ofrece similitud con otras poblaciones del Norte de Europa,
en concreto con las escandinavas, las del norte de Francia e Irlanda, con las
que comparten un haplotipo desconocido y unos genes que ya había en los
antepasados de Atapuerca, y en cuanto a su origen, lo cifran en un
millón de años, mientras que en los vascos el componente
genético es coincidente con el norteafricano actual.
En cuanto al
idioma de los vascos ellos mismos destacan como signiticativo que palabras que
se encuentran en los jeroglíficos de las pirámides de Egipto y en
el habla de los tuaregs (bereberes saharianos) puedan escucharse diariamente en
el habla de cualquier vascoparlante, como nikk (ninik, yo), akir (aker, cabra,
macho cabrío), aña (ania, anai, hermano), aste (asto, burro)
etc.etc., pero aún así no se reconocen parte de esa cultura sino
autóctonos de las tierras del norte de España, a pesar de la
total ausencia de vestigios, huellas o legado de una cultura vasca anterior al
S XIII en las zonas vascongadas que hoy componen la autonomia vasca y por el
contrario, los objetos que se conservan (arcas o kutxa y útiles de
pastor) en las zonas de asentamientos de vascos, los adornos y figuras revelan
su cultura magrebi. Meyer-Lübke, reputado romanista, dice que hay
elementos ibéricos innegables en la lengua vasca, que han de ser
aportación del ibérico al vascuence semejante a otras
aportaciones posteriores celtas, latinas, castellanas, etc.
El berebere es el nombre con el que se autodenomina este pueblo y su significado en euskera es libre, independiente; en la actualidad el berber se autodenomina imzireg que significa lo mismo (independiente); Nombre se dice Isem (bereber) Izen (euskara); Yo, se dice Nekk (bereber) y Ni-Nik (euskara); pierna, extremidad o rama, ramificación se dice Adar (bereber) y Adar (euskara); hermano Aña (bereber) y Ania-Anai (euskara), Burro es Aste (bereber) y Asto (euskara), Macho Cabrío se dice Akir (bereber) y Aker (euskara); Adra, (Ari)-Montaña (Adreri: Tribu); Adrau (Oturuntza: banquete); esn (hijo en árabe argelino) (izen es nombre en vasco); ait es el prefijo de las tribus bereberes de los montes del Atlas (aita es padre en vasco), Azazga población de la Cabilia argelina, Azrak el nombre del caudillo moro al mando de las tropas sarracenas que atacó Alcoy en 1276, Oreta el nombre del emisario berebere de Abdherraman (Orueta en vasco actual); Urriaguel (del nombre moro Beni Urriaguel, Beniurriaguel, Iben Urriaga, en Sudamérica se conserva como Ibinarriaga, en vasco actual Iturriaga, Urriaga, aunque se testimonia en su forma original Ibenarriaga en los documentos antíguos como en la Carta Puebla de la Villa de Guernica otorgada por Don Tello en nombre del Rey de Castilla Don Enrique de Trastamara, en 1366; aaettar (etartu: aceptar, tomar, mendigar); aana (ana: parentesco, hermandad); abelu (abel: ganado); aberhuc (abere-kume: cachorro, cria de ganado); adainin (edangu: abrevadero); uadi (río: uadi al-kabir, guadalquivir) es en euskera guaia ( rio, torrente); aalaf (alabide: comida); abehlus, tamdhelt (hileta: funeral); abarraka (abarraki, abarrakitu, abarrakitzen); abehnuq (ehungai: tela, trapo); aberdi (alderdi: zona, paraje, costa, lado); abughlu (ganbela: pesebre); awerray (aberri: circulo, patria ); abrid, iberdan (ibilera: marcha, camino, andanza); abruy (abur, apur: miga); adar (adar: hilera, rama); aderar (adar: pico, cuerno); adgar (atxarri: roca); adhad (hatz: dedo); adhu (hotz: frio); adeje (adegi: sien); adhru (isuri: correr el agua); adelsan (adela: preparación, ornamento, cultura); adhlib (hilarazi: matar); adlag (edergai: adorno, decoración); adwar (alder: grupo, bando, rama familiar); afdar (afari: comida, cena); afza (aitz: piedra); aggan (gainean: montar, cabalgar); agaram (eragon: persistir, aguantar); aggur (gur: disco, luna, adorar ); aguritij ( eguzki: sol); agug (egaa: vuelo ); ahellel (aher : salmo, himno); aka (akuk: mira); akafu (haga: viga, vara, palo); akerkec (kezka: sobresalto, alboroto); Aqbayli, Agawa, Kabyle (akabaila: fin, final de la ruta, del recorrido - ha pasado al castellano-); akeggel (kokaleku, kokagune: acampar ); akerresz (elkartze: union); alemmas (arima: centro); al-qadi (alkate: regidor); amadel (matela: mejilla, quijada); amakaz (kezkaz: prudente, receloso); amalu (amil: cortada, precipicio de umbria o norte); amatul ( mutil: chico, adolescente); amer (emerdi, mujer recien parida); anki (ohiko: corriente, normal); akcer (karsoil: calvo); askor (aizkora: acha);azwu (haize: aire); barroka, borroka, (borrokatzen); aggas (akats: herida, corte); aghella, ighellaten (agintari, agintedun: jefe); akir (aker, cabrón); amezru (amets: antiguo); amezwar (ametz, ametzkia, ametztoi, amezti, amezaga es carrasca o carrascal); anga (nger: cruel); Anguita (Angoitia), anguz (guzi:completo); ania (ania, hermano); anil (anil: colorante azul); anza (antza: pista, indicio ); aqbur (agure: viejo); araga (areka: acequia, cuneta); arawas (arabera: conforme); arbaz (arbaso: consejo de familia, antepasados); arra (arrasta: sentencia); Arraez (la isleta del moro Arraez o Arraiz en Almeria ); arraki (aurrak: los niños); arrau ( haurra: niño); arref (erri: pueblo, gente); arremman (arremana, arreme: relacionarse, machihembrar); arriate (arriate: patio, empedrado); arrur (urru: cumbre); arrut (erru: culpa); asaka (saka: vado, hondonada); asalel (azal, azala: envoltura, forro, funda ); asara (ostera: paseo); aseqqamu (esanak: consejo, asamblea); asekhsay (sasisuak: fuego); asenfu (atsen: descanso); asen-kar (izan-kar: hacer fuego); asiti (hazi: crecer); askasi (eskatzen: interpelar, debatir, interceder, pedir); askor (aizkora : hacha); asqif (ezkutu : abrigo ); asef (ezaba: eliminar); asefl (sabai: techo); askan (eskain: ofrecer, presentar); asrew (sorrera: origen nacimiento, nativo); asrih (asier); astaafu (atseden: descansar); aste (asto, burro); asuki (asuki: terreno de zarzas); asummal (suman: espia, husmeador, informador); atalaya (talaia, vigia); augur (agure: crecer, hacerse mayor, hacerse viejo, venerable, respetable); awhal (abail: fatiga, agotamiento ); awen (igan: subir); aza (aza, berza, col); azagar (zehar: plano); azagaz (azagari: zorro); azarru (aitzarru: barranco rocoso); azi (azi: grupo, casta); aziten (adin: contemporáneo, de la misma edad); izezzu (isats: escoba); azekka (etortzeko: futuro, porvenir); babat (babez : granizo fino); bai (bai: si); baki (bage: sin); basis (basi: cieno, embadurnar ); beddi (bete: atragantar ); beli (betil: pestaña); berzan (beltza: negro); erry (erre: quemar ); watan (baztan); abruri (harriabar: granizo); amaruz (amarra, amarratzen : cuerda -ha pasado al castellano como sinonimo de acordonar, atar, ligar-); amentil, imentilen (eman, emanaldi : producir, orientar, causar); anuggim (eginezin: imposible); aggur (agur); arawas (arabera: conforme); arras (aratz: limpiar ); arkas (abarkas : sandalias); aszayan (haztadun : pesado); auzia ( auzia), azeffan (antzezle: comico); azel (azel), azul (azul), baserri (baserri, población, aldea, Baserri poblacion de Tunez, Bazari población palestina), batuta (batuta), bakka (baka), bakra (bakara), bamu (bama), banu (ibeni: construir); batí (bati), baya (baya), bejaia (begaya), bere (bere); blel (biribil: perfecto, redondeado); berzan (beltzan: negro); berinazga (Berinaga, Barinaga, Borinaga, Boliaga, Bolinaga), bessa, besza (beza), bittu (bitu); brid (bide: camino); burez (burgoi: orgulloso); bus (beso: brazo); cesir (sasitza: matorral); cettet, sduy (sutu: irritar); cucef (ikuzi: lavar); chuiez (gutxi: poco); damya, dama (dama); ddeks (adinako: suficiente); ddhellaa (hilobi: sepultura); Echokhch (Etxekotze), enka ( oinka : pisar, abatir); arew (eraits: acostar); ebadu (ebagi: separar); eddix (edur: nieve); egg (egin: hacer); egguin (hecho en bereber); ekkin (egon:quedarse); eldi (ildo: abrir, apertura, surco); emi (ume: cria); emmi (seme: hijo); enbeg (enbei: anhelo); ender (andari: el que lleva los cadáveres); eraker (ero: loco); erkem (iriki: abrir); err (erre: quemar); eskar (eskar: gratitud, alabanza); Essabar (vasco Etxabar, Etxabarre, Etxebarria, Echavarri, etc. ); essarez (ezerrez: desierto, nada); ezhu, edhu (ezdeus: holgar, divertirse, holgazanear );ezzar (etsaiar: enemistad); fennec (zeinuka: muecas); fger (zigor: castigar); gaitiza era el nombre de los hijos de bereberes que llegaron con Tarik- (gaitze: duro, dificil, tierra mala); galla (golde: ); gara (gara, elevado); garrabu (gabarra: barco); garum (gari: trigo, pan); garut (ugario: rana); gel (gel: colapso, absorto, pasmado ); gelant (elean: en grupo); gereb (gere: los nuestros); ghettem (eten: cesar); gned (gaitz: daño); gser (ezar: fundar, establecerse); ghaysun (gizon: hombre); ghurak (gurak:desear); gourara (gurari); gouraya (goraya, arriba); kutun (kutub: carta); hku (jaulki: contar); hamed (amez, amets: sueño); haziri (izari: astro, luna, planeta; argizari: claro de luna); hell (jolas: divertirse ); her (eroale: conductor); herri (herri), herru (herru), hetta (eta), hezzu (hezu); hku (hurko: algo pariente, relacionado, emparentar); huda (uda); ibelghat , babucha ( ibilkari: andador); iccer (atzazal: uña); ifri (haizfe: cueva ); iftasen (itsaso: mar, orilla del mar ); iger (igar: seco ); ikesran (ikai: cuesta ); ilem (ul: vacio ); iran (urran: cerca ); irazi (irazi: liquidar, derrotar); iri (iri: pueblo, ciudad ); ikesran (ikai: cuesta ); isten (izten: aguja ); iuba (jabe : señor); isumm (usain: oler ); Jahfar (vasco Txabar, Txabarre, Txabarri), hartala (artola); iberdan (ibarbide: vaguada, camino ); iger (igar: secano); Igi , igiten (egitate, egite: acción ); igur ( igur, ipur: campo ); ihu (iaio: bueno, excelente); iku ( iker: confesar, reconocer); ihri ( ihaurri, jori: riqueza, abundancia ); iiwen (lagun: ayuda); inebgui (bizikide: convivir); inisi, insi (hesi: vallado); irwan (ordain: precio, recompensa); isidh (hisiti: furioso, obstinado, rabioso); iszil (ezti: agradable); itscuhhu (eskulabur: avaro ); itctcur (betetze: llenar); izimer, izamaren (umerri: cordero); izya (izaya); jajju (jantzi: proveer, vestir, alimentar; Jainko: Dios ); jenwi ( ganibet: cuchillo); kadi (kide: amigo); kanna (gane: parte alta); keddad (kedartu: ahumar); ksi (jaso: levantar ); kru (akura: renta); kulla (kuia), kuba (kuba: mausoleo, nicho); lehraca (bihurrika, retorcer, travesura); imeggaten (gahatu: zaherir, combatir, azuzar ); lemqes (ebaki: esquilar); luqid (lehiakide: competicion); mmesten (babesten: proteger); mass (musde: Sr.); magut (moko: cima, pico); makar (makur: ladron, pícaro); mana (munai: donde); mumu (momo: fantasma); ndama (damu: dolor, pesar); nebad (nabusi: superior, jefe); nettsat (neskato: muchaha); ndar (andar: impulsar, balancear, saltar); nnegmi (negar: llorar, reclamar ); nii (ni: yo ); rasabi (arasabi: tierra); resuar (arresu: muro); rwi (erabili: mover); swa-ttas abundante (ogit-sua , abundante en trigo); Oulad (Olaz, poblado y nombre vasco); ouzou (uzu); qura (kura); rkem (irakin: hervir); saggin (sakats : costado ); sagi (sai: buitre ); sebded (zede: limite); sedg (zedarri: marca, mojon); sefsaf (sahats: sauce, mimosa); segili (segizi : cortejo ); sentem (sendatu: confirmar); selhaq (selak); serkem (irakin: fermentar, hervir); sers (ezar: poner, colocar); sessu, assuxan (zuzi, zuzitzen: arrasar); seyerz (zuhaitz: arbol); sirga (zirga: cuerda, cordel); seyrebbet ( sariketa: competicion); sfedh (ezabatu: borrar); sgaddi (hesgailu: ajustar ); sgenttedh (eskegi: colgar); slek (eslei: disponer de, atribuir a, conquistar); smentel (asmatu: crear, concebir); ssimes (sasite: maraña, lio, mezclado); ssers (eseri: colocar); ssirem (itxaron:esperar); azuq (azoka: mercado); ssziszer (zehatze, sancion, castigo, condena); sten (zain: cuidar, defender); suder (suntsi: consumir); sura (sura); surdu (zuretu: compromiso ); suref ( zuribide: excusa, descargo); tadda (tada); taghawsa (gauza:cosa); taduli (estali: cubrir); takerkust, tikerkas (gezurkeria, gezurrezko: mentira, falso); tala (talats: pantano, líquido ); talilt (talde: grupo, agrupacion); taghawsa (gauza: objeto); talkalt (talika: fatigado, debil ); talkint (eiki: cierto); tama (tama); tamazagha (amazaga); tarbaat (batzorde: comité, comision); targui (targo, targa: escisión); tarik (tarik); taraka (tretxua: muebles); tauscher (takera); tawnafit (jakinahi: curiosidad); tazdayt (aztapar: palma); tazunt (taxuz: cabalmente, proporcionalmente, debidamente); tibururin (erori: gotear, caer); tigwdi (igartu: amedrentarse); timirikheft (heurekoi neurekoi: egoista); tiririt (irteera: salida); tizi (titzi); tizuleg (iduneko: collar, adorno); tekki (tinkatu: prensar); tmeskhar (ameskeria, muzkeria: broma, disfraz, fantasía, falsa ilusión); tuddjin (utzi, utzen, abandonar, dejar); tswab (atsekabe: condolencias, pesame); tunndha (tunda: filamento, bobina, mecha); ugar (ugar poblaciones actuales de Vizcaya, Marruecos, Tunez y Ugurta, Yugurta, Jugurtha (Ugarte, Uharte, Huarte); tarat (darat-ulu); tamezak (damnatzaile); toker (toke); uaddan (uhalde: torrente); udu (udum: mojarse); ud (uda: verano); ugi (ogi: comida, pan); ugita (ukatu: rechazar); ukil (uki: tocar), ula (hulako, hala: tambien, asi); uar (uar: riachuelo); udh (huts : fallar); ugar (ugari: copioso, exceso, abundancia); ukc (iguzu, ekoitzi : dar); unki (oinka: infante, a pie); urti (urtsu: regadio); ulzurrun, ulzurrun, urzurrum o ulzurrum (urzurum poblacion actual turca dentro del arco oriental formado por Irak, Iran y Armenia y Erzurum antropónimo turko); urzia (urzi: Dios); uszaled (itzuli: volver); uszum (usu,usutzen : rapidamente); uzer (ezur: hueso, marfil); uwel (ubel, uhal: yugo, correa, casar - uncir); uzghinen (gaitzesan: murmurar, criticar); uzzu (eze: planta); yarra (yarra); warisem (baraizem: sin nombre); zgel (galtze: perder); Zahara -Medina Zahara (ciudad vieja, vasco zahara: viejo anciano); zidan (zidan); zidar, thidir (zidar); Zubeidi (Zubeldi); zula, thula (zula); thurda (zurda); thureghth (zuregaz); tighri (heiagora: gritar); tissze-gszent, amesszigzen (gaizki, zorigaizto: fatalidad, fatalismo); zamar (zamar: lana esquilada); zana (zana); zawer (zabar: culpable, deprabado, sin conciencia ); zzerb (sartze: incluido, dentro); zger ( zekortu: cruzar); zeda ( zut: pino, erecto, erguido); zergha (zerga: impuesto, tributo); zibba (ziba: girar); zhar (zori :suerte, ventura, chanza); zigza (zugaza: conseguir); zigza (zitza: tentación); zetu (izetu, asustar); zeggan (zegan: cantidad, coste; zugan: cubo); zoua (zohar: calma); zriba, zeriba ( zoribeltz: desgracia); zuaia (zuail, zuaitz: arbol); zubia (zubia: arroyo, tambien en arabe: zuba o xuba ); zzuszed (itsusi-: horrible); xana (xaka: coito); zubba (suga: culebra).
Valgan estos como ejemplo suficiente de la identidad de vocablos entre
la familia linguistica vasca berebere y arabe, porque continuar
resultaría desproporcionado en este trabajo. Tan solo añadir por
su curiosidad otros elementos linguisticos que evidenciaría la comunidad
cultural y linguistica de esta familia etnica con otro de los antíguos
enclaves semito-camiticos en Europa, la Sicilia italiana y la calabresa, con
similares problemas sociales; la clave nos la daría la palabra siciliana
'mafia' del arabe ' maha fat ' que singnifica espacio o mesa de junta, reunion,
que coincidiría en euskera con ' maha bat ' del mismo significado; y el
nombre de la mafia calabresa ' Ndrangheta ' como el ' Andraketa ' euskera cuyo
significado actual es rufianeria, y la hoy denominada faida: disputa entre
clanes de la Ndrangheta, en euskera: eztabaida: disputa y baitze: secuestro,
apresamiento, confiscación, junto a los topónimos sicilianos
Erice, Segasta, Giarre, etc., nombres indiscutiblemente vascos, confirmado todo
ello por los restos púnicos de Palermo, sede del poder siciliano y los
del Palacio Real (Monreale) construido en el siglo IX sobre restos
púnicos y estos sobre romanos; Además el uso ergativo del bereber
es parecido al del vasco, salvo las lógicas diferencias debidas a los
más de 2000 años de aislamiento entre ambos grupos y a la enorme
cantidad de préstamos adoptados por el euskera del español y
francés. Los apellidos vascos actuales Yugarte en America y Ugarte en
España y todos sus derivados, provienen del nombre del jefe
númida Yugurta, el supuesto aliado de Escipion Emiliano en la toma de
Numancia ( fecha incierta entre el 134 a 132 aC) cuya traición
dió origen al irónico dicho clásico 'punica fides', que
fue finalmente combatido y vencido por el tribuno romano Mario enviado por
Roma, dejó además Yugurta su huella indeleble en la historia como
el autor del engaño y la manipulacion política al mas alto nivel,
conocida como la conjuración de Catilina, al sobornar a Catilina para
evitar el castigo de Roma y que Cicerón desenmascaró ante el
Senado Romano. Los caudillos nativos bereberes como Yugurta, ancestro de todos
los Yugarte y Ugarte, gobernaban entonces en Numidia (la antígua Libia)
y Mauritania hoy Argelia y Marruecos.
4º Tampoco se ha dado explicación (salvo la rayana en el desvarío de que todos procedemos de los vascos), sobre los numerosos nombres y toponimia vasca presentes en España, pero especialmente concentrados en Andalucía y en las sierras; no sólo del nombre ili o iri = ciudad, probable prestamo del íbero, sino de otra variada serie de topónimosahí están, entre otros muchos, Azua en Huelva (Gibraleon), Azuaga en Badajoz, el pico abulense llamado Gorría por el solar de expansión de los almerienses desde Río Tinto hasta el Garona; Deia en Mallorca (llamada en vasco), en Granada (cuyo nombre anterior era Iliberri ) y Almeria, se concentran la mayoría de los topónimos vascos procedentes de los asentamientos berberiscos: Urguizar, Gorgoracha, Guajares, Arana (Sierra) y Arana (poblacion), Sierra de Aitana en Guejar, Iznalloz, Bogarre, Gojar, Chaparro, Maracena, Atarfe, Illora (es la antigua Illywra), Izbor, Al-bayzin, Tajar, Itrabo, Mudarra , Zagra, Zafayona (casas cueva abiertas en la montaña), Guadix, Gorafe, Gor, Zaidin, Valle de Lecrin, Ugijar, Zubia, Purullena (lugar tradicional de bandoleros), Purchena (Ciudad Troglodita), Graena, Mairena, Jubar, Sagra, Purchil, Balzain, Alfaguara etc. etc. También en Almeria Balsaín (María), todos los Garrucha, con los que se forman los apellidoas vascos Garruchategui (forma original que se conserva en Sudamerica) y Gorrochategui; Tambien en Granada Guarros y Cherin; en Murcia: Arrichaca, Ascoy. En Jaen Benjibar, Begijar, Ibros, Burunchel, Iruela, Perona (Arroyo), Giribaile. En Canarias Arinaga en Aguime isla de Gran Canaria, la cueva de Galdar, decorada con los mismos motivos geométricos presentes en el eguzkilore vasco, a base de cuadrados y triángulos tipicos de las figuras decorativas magrebíes y la cueva de Artenara tambien artificial y decorada con triangulos, o el poblado de Tunte (Tirajana) que es una aldea completa de cuevas abiertas en la ladera, forma de vivienda tipica de los bereberes hasta fechas muy recientes, o los lugares de Haria (hilo), Arrieta (asombroso), Orzola (atmosfera, cielo), Guatiza (mala) en Lanzarote al lado de Mala traducción española de Guatiza (Gaitz: tierra mala en vasco); Cheguelechea y Ajugar (achucarr) en la isla de Gomera, Guaia en Formentera; Arriaca, la Guadalajara de hoy, Zarra en Valencia, Urueña en Valladolid etc. etc. O los que, según Francisco García Berlanga, pueden reconocerse en Asturias (Boletín del Inst. de Estudios Asturianos BIDEA, Año XXXVI, nº 107. 1982 y "cañadas" Bibliografía: "Topónimos asturianos de origen euskera"): Urriellu (Cabrales) y Urría (Somiedo), Monte ARCO: similar a otro Monte Arco en la prov. de Cádiz "monte de piedra" - ARCO = arri-co. ALANDE, Arande "lugar de ciruelos", ARANGO (Alango, en Vizcaya); ARRIONDO (arri "piedra" + ondo "al lado"), BARAGAÑA , relacionado con Braña y Graña "huerta en lo alto"; BUREBA (Burg.) = monte BRUEBA (Ast.) = vasc. burueba; CORAIN (Gorain "lugar alto" ); Monte CUERA ( monte Cora / Gora ); FITORIA (VITORIA , Alava) "la fuente"; Montes GOYA y COYA ( vasc. Goya "el alto"); ILLASO ( Ichaso, Isats "retama"); PUNTA JARRI (en la costa de Llanes) = Punta Arri "punta de piedra"; arroyo BAYOS (Gijón) = arroyo BAYOS (Vizc.) < (i)bai "río" + os "frío"; LUARCA "tierra encajonada"; LLERANDI (ler "pino" + andi "grande" o "al otro lado"); MAZO (Ast.) y PAZO (Gal.) = vasc. baso "bosque"; BISCARRIONDA (Ast.) = Biscay + Arrionda; OVIEDO = OBIETA (Guip.). Con independencia de los errores de algunas de estas etimologias, como la de Goya nombre de numerosísimos Collados españoles o la de Oviedo, la antigua Ovetum (de Oppidum), Vitoria y Pazo (de Palacio), la extensión de los topónimos vascos y su relativa modernidad, los mas antíguos son de época tardo romana, y, sobre todo, la influencia del vasco, especialmente en la pronunciación de los topónimos españoles y en la propia lengua castellana , sólo puede explicarse por la pertenencia del vasco a un grupo etnico más amplio como el berebere o moro, de presencia generalizada por diversos puntos de la península, esencialmente en zonas montañosas de las areas fronterizas como la Garrotxa catalana, de los cuales la zona vasca solo era uno más de los reductos de este pueblo, probablemente de los más antíguos, populosos y aislados. Logicamente tambien Portugal acusa la presencia de estas poblaciones arribadas a Iberia con las invasiones púnicas, en topónimos de sus asentamientos, como el de Azhinaga, la pequeña aldea donde nació el escritor Saramago, nombre que parece indicar la misma procedencia etnica.
5º Otra cuestión tampoco explicada es como un pueblo
hipotéticamente tan aislado según la teoría de los
investigadores vascos, además de ser de razas varias, fuera
tan salvaje y expansionista como los describen los romanos, hasta el punto de
desplazar de sus asentamientos a los poblados celtas que las primeras
crónicas romanas situaban en las zonas luego vasconizadas de suesetanos,
iacetanos, várdulos, berones, lusones, edetanos y cerretanos. Los
vascones son el único grupo humano cuya localización varía
de una crónica a la siguiente, otro indicio más de que
carecían de solares propios y de una infraestructura estable de
supervivencia.
Todas las crónicas coinciden en que el medio de
subsistencia de los vascones era el saqueo de ciudades y haciendas, que
perpetraban en bandadas (baudiones o bagaudas), regresando a
continuación a sus refugios de montaña, donde inavariablemente se
instalaban, por ello las crónicas se referian a ellos como los
montañeses. (Estrabón, Geografía II,3). Los pobladores
celtas y celtíberos de las actuales provincias vascas, recibían
siempre con agrado a todos los ejércitos europeos, ya fueran romanos, o
visigodos, prefiriendo perder buena parte de sus posesiones como tributo para
recuperar la seguridad de sus poblaciones, a arriesgarlo todo a la amenaza de
los continuos saqueos de las bandas de cartagos o vascones. Los celtiberos
luchaban codo a codo contra estos invasores que eran enemigo comun. DIODORO DE
SICILIA, Biblioteca histórica, 4,17-18. 28 [En el año 212 a. de
C.] relata la colaboracion de celtiberos y romanos de la siguiente forma: como
ya las cosas de España fuesen prósperas, se avergonzaron los
romanos de haber dejado la ciudad de Sagunto, que había sido causa de la
guerra, durante ocho años bajo el poder de los enemigos. Así
pues, expulsada la guarnición púnica por la fuerza, tomaron esta
ciudad y la restituyeron a sus antiguos habitantes. ESTRABÓN: Costumbre
ibérica es también la de llevar un veneno obtenido de cierta
planta parecida al apio y que mata sin dolor, con lo que tienen un remedio
siempre pronto contra los acontecimientos imprevistos; igualmente es costumbre
suya la de consagrarse a aquéllos a quienes se unen, hasta sufrir la
muerte por ellos. ESTRABÓN, Geografía, 3,4,18. Y PLUTARCO, Vidas
paralelas. Sertorio, 14. 17 narraba: Los soldados le reprochaban sobre todo que
llevase siempre consigo lanceros celtíberos en lugar de romanos,
confiando a ellos la guardia de su persona. Y ESTRABÓN,
Geografía, 3,4,18. 16 Siendo costumbre entre los españoles que
los que hacían formación aparte con el general perecieran con
él si venía a morir, a Sertorio le seguían muchos millares
de hombres resueltos a hacer por él esta especie de consagración.
Así se dice que, en ocasión de retirarse a una ciudad, teniendo
ya a los enemigos cerca, los españoles, olvidados de sí mismos,
salvaron a Sertorio tomándole sobre sus hombros y pasándoselo
así de unos a otros hasta ponerlo encima de los muros; Y Tito Livio:
[Año 195 a. de C.]. De todos los españoles se tiene como los
menos belicosos a los turdetanos (...). Los túrdulos toman a sueldo a
diez mil celtiberos, y con estas tropas preparan la guerra. TITO LIVIO, Ab Urbe
condita, 34,17. Estrabon: Tienen los turdetanos, además de una rica
tierra, costumbres dulces y cultivadas debidas a su vecindad con los celtas o,
como ha dicho Polibio, a su parentesco con los celtas. ESTRABÓN,
Geografía, 3,2,1. Por el contrario se tiene constancia de varios
régulos vascones a los que Pompeyo concedió la ciudadanía
-hacia el 70 a.C aproximadamente- por ayudarle en su lucha contra Sertorio.
Uno de los principales impulsores de la guerra contra los púnicos o
carthagos, fue Marco Porcio Caton, nacido el 234 a.C., padre de las letras
latinas, modesto agricultor descendiente de cuidadores de puercos como indica
su apellido Porcio. Para Catón no fue suficiente el triunfo sobre
Cartago en la Segunda Guerra Púnica, pues consideraba a los poenos
enemigos irreconciliables, por ello animó durante años al Senado
Romano para que emprendiera una guerra definitiva sobre el enemigo
cartaginés que amenazaba a Europa. Ello no le impidió
manifestarse con severidad en 184 a.C. contra el trato privilegiado que Roma
dispensaba a los héroes que participaron en estos combates, porque,
según defendía Caton, antes es Roma que sus héroes. Fue
objeto de sus críticas airadas que no se pidieran cuentas a los
Escipiones por sus ilegales incursiones en Oriente, lo que precipitó el
fin de la carrera política de Escipión, héroe admirado por
su victoria contra Anibal. A los 85 años de edad, Catón moria
complacido al saber que las legiones romanas marchaban sobre la
población norteafricana en la Tercera y definitiva Guerra Púnica.
Griegos, romanos, celtiberos, todos luchaban en un frente comun contra
los invasores afrorientales; según Plutarco (Plutarco 3.13): "De los
infelices vencidos en la guerra de Aníbal, muchos habían sido
vendidos, y se hallaban en esclavitud en diferentes partes. En la Grecia
venía a haber unos mil doscientos". Como en Hispania ocurrió en
la Galia a donde César acudió como aliado de los galos (58 a.C.)
y fue considerado como un libertador. Cesar sí combatió desde un
principio a los belgas, donde pudo quedar otro resto de las invasiones
púnicas vencidos en la batalla del río Sambre. Por esta
razón en pocos años los romanos controlaron toda la Galia, que no
se libró de sublevaciones por abusos de poder de determinados jefes,
como ocurría en la propia Roma, así ocurrió en la
protagonizada por Cósavtun que dio lugar a una conjuración de la
que participaron la mayor parte de las ciudades galas y encabezó el
propio Vercingetorix que había formado parte de las tropas auxiliares de
Roma reclutadas en la Galia. Los investigadores vascos tratan de explicar el
salvajismo de la etnia vasca por un súbito cambio en el carácter
de los vascones, pero lo cierto es que desde los primeros indicios de la
presencia de ese grupo humano, la descripción constante en todas las
crónicas coincide en que sus alianzas eran siempre con los invasores
afroorientales y su hostilidad se dirigia siempre hacia los indoeuropeos:
celtíberos, francos o godos.
Contrariamente, la desenfrenada
actividad de saqueo, matanzas y ocupación de haciendas y solares de los
celtiberos desde que fueron localizados por primera vez el año 189aC es
un claro indicio de que su presencia en la zona no tenía su origen en el
crecimiento vegetativo de una población autóctona con solar
propio, sino en la llegada masiva y simultánea de visitantes extranjeros
y de ahí su imperiosa necesidad de saquear para sobrevivir y de
emparejarse con las mujeres de los poblados saqueados, lo que conduce una vez
más a lo acaecido en ese punto durante el paso de las tropas de
Aníbal para establecer el origen de los vascos. La lógica
explosión demografica sobrevenida como consecuencia de las
circunstancias de su instalación en el saltus vasconum (la
montaña navarra), les llevó a ocupar, tras saqueos y matanzas el
vasconum ager (el valle navarro), los solares de los celtas
suesetanos en el 184 aC, que a partir de esa fecha ya no volvieron a ser
citados en su solar de origen, los solares iacetanos, situados en la zona de
Jaca en las fuentes de Timágenes (época de Augusto) citadas por
Estrabón, y en las posteriores ya no se mencionan apareciendo en su
lugar los vascones, que tambien fueron localizados posteriormente en Calaqurris
(Calahorra- Logroño) en la época de Sertorius (77 y 74 aC), y
finalmente en los solares del Cantábrico y la Aquitania, donde El monje
del Monte Cassino relata la llegada de sarracenos "con sus mujeres e hijos" a
Aquitania, en la segunda mitad del siglo VIII. En las mismas fechas y de las
mismas caracteristicas, eran frecuentes entre los pueblos peninsulares, antes y
aún después de la llegada de los romanos, la formación de
bandas armadas que se lanzaban a la aventura para vivir del robo y el saqueo,
que nutrían el núcleo siempre vivo y fecundo de estas bandas de
forajidos observado por los autores greco-latinos, entre los que destacó
el pastor lusitano Viriato, cuyo nombre se desconoce y era asi llamado por los
celtiberos por el brazalete o viria en el brazo de los esclavos (como Torkuatus
por el torque en el cuello). Posteriormente continuó siendo nombre de
esclavos y mas tarde de libertos (ex-esclavos).
6º De los pueblos vascos no se ha encontrado absolutamente nada, ni uno solo de los vestigios arqueológicos hallados en los territorios vasconizados es atribuible a los vascos. La forma barscunes, que aparece escrita en alfabeto celtíbero en moneda cuya datacion aproximada se situa en el 80 a.C. pertenece a una ceca de ignorada localización pero cuyo origen mas probable se encuentra en Rocafort (Valencia) ciudad de nueva fundacion por Jaime I pero que linda con Godella, antiguo asentamiento con vestigios de los primeros tiempos de la Edad de los Metales (eneolítico) procedentes de los restos de un enterramiento colectivo, sobre el que se encuentra otro estrato de época romana, que en tiempos de la reconquista cristiana era una de las dos alquerías árabes que con el nombre de Godayla recoge el Llibre del Repartiment de Jaime I, lo que explicaria tambien la otra forma Bengoda que tambien aparece en el anverso de la moneda y en el de otra de ceca pirenaica (Bentian) tambien de claro sabor semitocamita en el prefijo Ben hijo de. Pero la necrópolis posthallstáttica de Echauri, cerca de Pamplona, es sin duda alguna céltica y tambien lo es la necrópolis de Miraveche situada en el Sur del territorio autrigón, que entra de lleno en la cultura posthallstáttica por sus adornos de bronce semejantes a los de todo el territorio céltico de Castilla y que se corresponden con los demás hallazgos sueltos de broches de cinturón posthallstátticos de la Bureva. El puñal de Miraveche, próximo a Sta. María de Ribarredonda identificada con Vindelia, en la vertiente S. de la Sierra de Pancorbo, presenta una variedad notable respecto de los puñales posthallstátticos, es del tipo del puñal llamado del Monte Bernorio (Santander) porque ha aparecido en abundancia en la necrópolis de este monte de la comarca de Alar del Rey (la antigua Vellica en el extremo N. de la provincia de Burgos); pero este puñal, que los vascófilos habian identificado como una modalidad cultural propiamente vasca, se ha encontrado en una zona más extensa, además de en la zona cántabra, en Asturias en el castro de Caravia, en Peña Amaya (Prov. de Palencia), en el territorio de los autrigones, en la necrópolis de Villegas o Villamorón (N. de la prov. de Burgos), en las necrópolis de Uxama (Osma), Gormaz, La Mercadera, Quintanas de Gormaz, y Alpanseque, así como en la de Almazán, todas estas localidades de la provincia de Soria, en el territorio de los vacceos, Palencia y Arconada y en el territorio de los vetones particularmente abundantes en el castro y la necrópolis de Las Cogotas (Avila), en donde tiene este puñal una curiosa evolución tipológica. Cabré lo considera como una modalidad española de los tipos de armas posthallstátticas. La gran extensión que hoy ofrece este tipo de puñal y su evolución tipológica de Las Cogotas, ha obligado a los vascófilos a rectificar la opinión que divulgaron durante largo tiempo, pues la unión del puñal con la cultura posthallstáttica es un nuevo argumento que refuerza el dominante carácter céltico de sus poseedores. Frente a estas evidencias arqueológicas, la ausencia total de vestigios de una cultura o religión vasca en el hoy denominado Pais Vasco o en cualquier otra zona española, es claro indicio de que no se trata de un pueblo indígena, y menos aún, anterior a los celtas como sostienen, quienes, al contrario que los vascos, dejaron un importante legado que ha tenido su continuidad en las actuales instituciones como las merindades y Juntas, entre ellas la del roble de Guernica bajo el cual los merinos adoptaban sus acuerdos de gobierno en su lengua vernácula, el español o castellano, lengua indoeuropea derivada del celta en la que los celtiberos escribieron sus más antiguos códices e instituciones, como el fuero de Sobrarbe firmado el año 885 en plena invasion musulmana con ocasión de la elección de Iñigo Garcia hijo de Ximen Iñigo, apodado el Arista (barbado) por su bravura, como Rex de Sobrarbe (Huesca), a partir del cual se formaron los reinos de Aragon y de Navarra a medida que se iban rescatando los territorios a los moros. Todas las ciudades prerromanas españolas son de estirpe indoeuropea celta,