Re: Origen de los vascos: El Arbol de Guernica
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Insertado por Félix Zubiaga Legarreta en fecha May 20, 19104 at 17:27:42:
En respuesta a: Re: Origen de los vascos: El Arbol de Guernica insertado por abel en fecha April 19, 19102 at 03:00:33:
ORIGEN DE LOS VASCOS: El documento de la originalidad de los vascos es su lenguaje ancestral, llamando vascuence en románico y euskera en vasco. El vascuence vino a la Penísula Ibérica con los primeros pobladores neolíticos oriundos del Antiguo Oriente Medio, vía mediterranea. El vascuence sigue de cerca la gramática del sumerio y construye las palabras a partir de monosílabos (monoconsonantes) que se analogizan de los arquetipos coincidentes con los cuatro elementos de la vieja cosmología: uin, su, aire, loi (agua, fuego, aire, tierra) que, a su vez, corresponden a los dioses creadores: An, Utu, Ra, Ilu sumero-acadio-egipcios, más la participación de los arquetipos humanos que representan el complejo humano: kai, ba, as (materia/cuerpo, psykhe y aliento de la santidad estricta ritual) Cada uno de estos arquetipos divinos y humanos crea fórmulas de expresión, según el símbolo referente, como Utu/itu, Utu/doi (Dios sol/hito, Dios sol/justo), etc., en las que el signo y el significado dan pasos breves de progreso en la comunicación. Este lenguaje se creó a pie del santuario, según las onomásticas que crearon los dacerdotes y se dota, por lo tanto, de las redes naturales de referencia objetiva y de adhesión, favorable para la memorización.
Los arquetipos divinos y los arquetipos humanos del lenguaje traban una dialéctica entre los representantes inmortales y los mortales que se desarrolla en la sabiduría antigua, llamada también cósmica y en la sabiduría antropológica, llamada también nueva o social. La aglutinación de estos arquetipos, por la alianza entre los dioses y los hombres, van recreando la palabra y multiplicando la significación de la misma de manera sistemática que facilita comprensión.
Todo esta se explica en la obra “Origen y desarrollo del lenguaje (según el vascuence)” a través de siete capíritulos: 1. Origen del lenguaje (el monosilabismo), 2. Primer desarrollo del lenguaje (el mito), 3. Segundo desarrollo del lenguaje (el rito), 4. Tercer desarrollo del lenguaje (los afijos), 5. Desarrollo final del lenguaje (Sintáxis del nombre y el nominalizado), 6. Nuevas destrezas del lenguaje (inversión y derivación de los componentes de las palabras), 7. Analogía de analogías (de las fórmulas del lenguaje a los proverbios) Le acompaña un Diccionario de 3.822 voces monosílabas del vascuence. El libro se puede adquirir en versión electrónica en:http.www.todoebook.com/Erroteta/
Ajuzgar por el título y la reseña que le sigue el ORIGEN se refiere tanto al vascuence como al lenguaje en general, máxime de las lenguas del entorno mediterraneo que, ya las analogizaron en directo de los arquetipos, como las lenguas antiguas, ya las se alimentaron del sustrato anterior, como las clásicas y sus ramificaciones.
“Origen y desarrollo del lenguaje (según el vascuence)”: Para los lingüístas el vascuence es una lengua de origen desconocido, cuando, en realidad el vascuence es testigo natural del nacimiento del lenguaje articulado, por lo tanto, el único lenguaje que se aclara su origen a través de sus monosílabos originales, fuentes porimarias del lenguaje.
El vascuence, del que se ha dicho que no tiene padre ni madre, conoce mejor que las lenguas clásicas y las actuales de su entorno la historia de su origen, porque la tiene gravada en la audición de sus voces significantes y en el entramado de sus estructuras de cuerpo general del lenguaje, porque es cosmología en las analogías directas de los arquetipos divinos, es antropología y sicología de la experiencia humana y meditación refleja en las analogías directas de los arquetipos humanos y es teología en la aglutinación de éstas con los de los arquetipos divinos.
La vía hermenéutica del vascuence consiste en su memoria fielmente organizada desde el inicio hasta la madurez de la lengua, es decir, desde el monosílabismo hasta la flexión de las palabras, por lo que la teoría del innatismo que, afirma del lenguaje ser algo innato a la persona, es la repetición de aquella atribución mítica de que la lengua es de origen divin0, parecido al mito tardío de que el vascuence fuera donación del Creador a los primeros padres.
La historia del lenguaje es la experiencia y reflexión humanas a lo largo de la historia más maravillosa, jamás contada, hasta que la hermenéutica se ha servido del testimonio de un lenguaje oral contemporaneo a la gran revolución cultural que supuso el Neolítico.
El testimonio de la lengua supera a la de cualquiera paleontología y aún de la historia escrita, ya que, según los comparatistas de las religiones, es el único testimonio que merece credibilidad. Si a esta predilección, añadimos la oralidad de tal lenguaje, será tanto más limpia su trayectoria de testigo fiel de la cultura ancestral del medio a que pertenece.
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